miércoles, 14 de noviembre de 2018

CNN presenta demanda contra Trump
La cadena de noticias estadounidense CNN presentó una demanda contra la administración del presidente Donald Trump por haberle retirado las credenciales al periodista Jim Acosta para trabajar en la Casa Blanca, luego de un altercado en una conferencia de prensa.


© Sputnik / Sergey Guneev


"CNN presentó una demanda contra la administración de Trump esta mañana en la Corte de Distrito de DC [Distrito de Columbia]. Demanda la devolución de las credenciales para el corresponsal jefe en la Casa Blanca de CNN, Jim Acosta", señaló la cadena en un comunicado.

La cadena arguyó que el retiro de las credenciales a Acosta supone una violación de la Primera Enmienda de la Constitución, que garantiza la libertad de prensa.

La demanda exige que se le devuelvan las credenciales al periodista.

La Casa Blanca suspendió la credencial permanente de Acosta alegando que había "puesto las manos" sobre una becaria cuando intentaba quitarle el micrófono durante una rueda de prensa del presidente Donald Trump. El pase, que permite entrar libremente en la Casa Blanca, fue retirado poco después de que el corresponsal de la CNN se enzarzara en un largo y acalorado intercambio de palabras con el presidente, que había calificado de invasión la caravana de migrantes que atraviesa México en dirección a EEUU.



Fuente: mundo.sputniknews.com

lunes, 12 de noviembre de 2018

Por qué darte noticias falsas es buen negocio


Muchos dirán que, en todo caso, las noticias siempre han sido mentira, pero este fenómeno quizás merece una reflexión que vaya un poco más allá.

Inventar noticias deliberadamente para engañar o entretener no es algo nuevo. Pero la llegada de las redes sociales hizo que las historias reales y las ficticias se puedan presentar de una manera tan similar que a veces es difícil distinguir entre ellas.

Si bien es cierto que internet ha permitido el intercambio de conocimiento a una escala con la que generaciones previas sólo podían soñar, también ha fundamentado lo que el ensayista Jonathan Swift escribió en 1710:

En Estados Unidos, por ejemplo, una investigación del Pew Centre reveló que el 62% de los estadounidenses adultos reciben noticias a través de las redes sociales, de manera que es cada vez más probable que más de nosotros estemos viendo -y creyendo- información que no sólo no es precisa sino que a veces es totalmente inventada.

Hay cientos de sitios web de noticias falsas, desde las que imitan diarios reales, hasta sitios de propaganda gubernamental, y otras que se mueven por la fina línea que divide la sátira con la desinformación.


Una historia falsa sobre las elecciones en EE.UU. que asegura que los marihuaneros votan por Hillary Clinton.

Uno de esos medios es The National Report, que se promociona como "la primera fuente de noticias independientes de EE.UU.", fundada por Allen Montgomery (no es su nombre real).

"Hay veces que es como una droga", le dijo Montgomery a la BBC.

"Es genial ver cómo el tráfico sube y cómo pescaste a la gente con la historia. ¡Me divierte mucho!".

Una de las más grandes de esas historias fue sobre una ciudad de EE.UU. que supuestamente estaba siendo acordonada debido a una enfermedad mortal.

Según explica Montgomery, han perfeccionado el arte de hacer que la gente lea y comparta las noticias falsas que The National Report les ofrece.

"El nombre mismo del sitio es parte de la fórmula: tienes que tener un sitio para tus noticias falsas que se vea lo más legítimo posible".

"Obviamente, el titular es clave. La gente deja de leer después del titular y los dos primeros párrafos, así que si estos suenan como noticias legítimas, puedes hacer lo que quieras con el final de la historia, hasta volverla ridícula".

Pero, ¿por qué lo hacen?

La respuesta es: serias cantidades de dinero.

Sitios como The National Report atraen publicidad de manera que pueden ser muy lucrativos.

Esas potencialmente abultadas recompensas seducen a los dueños de páginas web a abandonar los chistes satíricos y empezar a producir contenido más creíble que tiene posibilidades de ser más ampliamente compartido.

Y a las agencias de publicidad les interesa eso: que la gente comparta, pues la idea es que más personas vean lo que venden, sin importar si lo ven acompañado de mentiras.

"Algunas de nuestras noticias nos han dado US$10,000. Cuando damos en el clavo e impulsamos esas historias, ganamos miles de dólares", dice Montgomery.

¿Debe preocuparnos que existan estos sitios de noticias falsas?

Brooke Binkowski de Snopes, uno de los sitios más grandes de chequeo de información que lucha contra la desinformación, piensa que aunque puede que no sea peligroso que circulen una que otra historia falsa su potencial para causar daño aumenta con el tiempo.


Titular: "Hombre que murió en casa embrujada no fue descubierto por semanas: todos pensaron que era 'un maniquí muy realista'"... ¿Broma o regalito?

"Hay mucho sesgo de confirmación: mucha gente queriendo probar que su visión del mundo es la apropiada y correcta", explica.

Y es precisamente eso lo que Allen Montgomery dice que su sitio de noticias falsas trata de explotar: la idea de reforzar las creencias y confirmar con mentiras los prejuicios de la gente.

"Constantemente tratamos de sintonizarnos con los sentimientos que sospechamos que la gente tiene o quiere tener".

"Recientemente publicamos una historia que decía que a Hillary Clinton le habían dado las respuestas antes de un debate. Ya había algunos rumores sobre eso -todos falsos-, pero ese tipo de titulares entra en la burbuja de los de derecha y son ellos los que mantienen viva la historia".

El camino de la mentira a la verdad es corto

Craig Silverman, quien trabaja en Buzzfeed liderando el equipo que estudia los efectos de las noticias falsas, explica cuán fácil es que ese tipo de historias terminen siendo reportadas como ciertas en los medios tradicionales.

"Una página de noticias falsas publica un embuste y, como recibe mucha atención en las redes sociales, otro sitio web lo toma, escribe la historia como si fuera verdad y no la vincula a la página de noticias falsas original".

"Eso provoca una reacción en cadena hasta que algún periodista de un medio creíble la ve y escribe algo sobre ella. Como los periodistas ahora tratan de escribir tantas historias como sea posible y de que esas historias atraigan muchos lectores y atención en las redes, la tendencia es producir más y chequear menos", dice Silverman.


Lejos de la verdad. Según el titular, el senador estadounidense Paul Ryan tuvo visiones de un nuevo partido republicano tras probar ayahuasca.

Además, señala Anthony Adornato, del departamento de periodismo del Ithaca College en New York, muchos medios tradicionales no están al día en cuestión de políticas de verificación.

"Es común hoy en día que los medios dependan del contenido compartido pero no todas las salas de redacción tienen una política respecto a cómo autenticar esa información".

Un estudio reciente dirigido por Adornato en estaciones de televisión locales de EE.UU. reveló que casi el 40% de las políticas editoriales no incluían guías sobre cómo manejar la información de las redes sociales a pesar de que los jefes de noticias admitieron que más del 30% de sus boletines habían reportado información proveniente de esa fuente que luego resultó falsa o imprecisa.

¿Perdimos la batalla contra las mentiras entonces?


¿Cómo distinguir la información falsa si la escriben como fidedigna?

Según Allen Montgomery, Facebook ya tomó medidas para reducir el impacto de sitios falsos.

"Hemos sido uno de los blancos específicos de los cambios en el algoritmo de suministro de noticias. Han ahogado nuestras historias para que no sean compartidas ni gustadas, y no dudo que estén haciendo lo mismo con otros sitios de noticias falsas".

"Pero la verdad es que si se trata de algo que produce dinero -y esto lo produce- uno apela a la creatividad".

Es por eso que Montgomery ahora tiene 9 sitios de noticias falsas por los que mueve el contenido para tratar de burlar la censura de Facebook.

*Parte o todo lo que le dijo a la BBC Allen Montgomery puede ser falso.



Fuente: BBC Mundo

martes, 30 de octubre de 2018

Cuando Orson Welles se adelantó a las "fake news" hace 80 años
Pese a que Orson Welles y su equipo alertaron antes y después de la transmisión que se trataba de una broma de Halloween, el daño estaba hecho. La Policía se vio desbordada por las llamadas de emergencia, envió coches patrulla a la emisora y los periodistas se avalanzaron sobre la historia.
por Barbara Munker (DPA)



Los titulares de los periódicos describían escenas de pánico y terror: "Programa de radio asusta al país", escribió el "Boston Daily Globe". "Muchos huyeron de sus casas 'ante la guerra química de Marte'", tituló "The New York Times". Fue la reacción a la retransmisión más famosa de la historia de la radio, que una apacible noche de domingo desató la histeria en Estados Unidos.

Hace 80 años, el 30 de octubre de 1938, Orson Welles y el Teatro Mercury adaptaron la novela de ciencia ficción "La guerra de los mundos" de H. G. Wells a un guion de radio en el que se alternaba alegre música de tango con dramáticos boletines de noticias sobre una invasión de Marte. Supuestos reporteros y testigos presenciales describían a los monstruos alienígenas que habían aterrizado en la pequeña localidad de Grover's Mill en Nueva Jersey. Se consultó a científicos y personas histéricas interrumpieron la emisión.

El programa de radio de una hora escasa de duración y emitido por la CBS la noche anterior a Halloween sonó escalofriantemente real, pero ni los marcianos existían ni tampoco el pánico nacional descrito por muchos diarios.

Crédito: us.macmillan.com
"Algunas personas tuvieron miedo de verdad pero no fue una histeria colectiva como se ha creído durante mucho tiempo", explica Brad Schwartz, historiador de la Universidad de Princeton y autor del libro "Broadcast Hysteria: Orson Welles's 'War of the Worlds' and the Art of Fake News" (Radiar la histeria: "La guerra de los mundos" de Orson Welles y el arte de las fake news), publicado en 2015.

El reportaje narrado en un estilo dramático de Welles, que entonces sólo tenía 23 años, sólo lo escucharon unos pocos millones de personas, ya que al mismo tiempo la emisora de la competencia NBC emitía una popular comedia con un ventrílocuo. Pero los medios sacaron provecho del pánico de aquellos que se creyeron que realmente los marcianos estaban invadiendo la Tierra.

"Los periódicos necesitan a toda prisa titulares para la mañana siguiente", explica Schwartz. Ávidos por conseguir lectores e intentando competir con la radio, un medio joven, se excedieron con noticias sensacionalistas a pesar de que no se habían producido suicidios ni se había desatado el pánico.

No fue hasta hace poco que se averiguó que la histeria colectiva no fue tal. Mientras estudiaba en la Universidad de Michigan, Schwartz analizó 1.400 cartas que habían escrito los oyentes tras la emisión. Muchos de ellos elogiaban a Welles como genio pero también expresaban su preocupación por el efecto de los medios de comunicación. "Una mujer escribió que no le daban miedo los marcianos, pero que le preocupaba que se pudiera engañar al público fácilmente."

Coincidiendo con el 80 aniversario de la transmisión, se ha comenzado a digitalizar las cartas para ponerlas a disposición de colegios e institutos. "El material puede alertarnos hoy en día sobre las consecuencias de las noticias falsas", dice Schwartz. "Podría enseñar a la gente a no creer todo lo que leen en Twitter."




Pese a que Orson Welles y su equipo alertaron antes y después de la transmisión que se trataba de una broma de Halloween, el daño estaba hecho. La Policía se vio desbordada por las llamadas de emergencia, envió coches patrulla a la emisora y los periodistas se avalanzaron sobre la historia.

Welles se convirtió en el niño prodigio de los nuevos medios. Con 23 años creó el genial radioteatro, y con 26 dirigió y protagonizó "Ciudadano Kane" (1941), considerada una de las mejores películas de la historia del cine.

En Grover's Mill una placa de bronce recuerda el "lugar de aterrizaje de los marcianos". El relieve muestra a Welles con un micrófono, una familia que escucha atentamente la radio y una nave espacial de aspecto amenazante con largos tentáculos.



martes, 23 de octubre de 2018

Facebook elimina páginas a favor de candidato brasileño Bolsonaro por crear cuentas falsas
La red social Facebook eliminó 68 páginas y 43 cuentas que conformaban la red más grande a favor del candidato ultraderechista a la presidencia brasileña Jair Bolsonaro, debido a que se crearon cuentas falsas, informó la prensa local.


CC BY 2.0 / Hamza Butt / facebook


"Facebook eliminó este lunes un grupo de 68 páginas y 43 cuentas, que en conjunto formaban la red más grande pro-Bolsonaro en Internet, (…) debido a que los propietarios de estas páginas (…) violan las políticas de autenticidad y de spam mediante la creación de cuentas falsas", informó el periódico local O Estado de S. Paulo.

© REUTERS / PAULO WHITAKER
El grupo de marketing Raposo Fernandes Associados administraba las cuentas y las páginas, que mostraban una mayor adhesión del público que futbolistas o artistas famosos como Neymar o Madonna.

El caso salió a la luz a partir de una investigación que realizó el diario brasileño en conjunto con la organización internacional Avaaz, que reveló que sólo en los últimos 30 días esas páginas alcanzaron 12,6 millones de interacciones en Facebook.

"La autenticidad es algo fundamental para Facebook (…) se le pide a la gente que use sus nombres reales y que también prohíban el spam, una táctica utilizada a menudo por personas maliciosas para aumentar artificialmente la distribución de contenidos con el fin de obtener una ganancia financiera", dice la nota de Facebook, informó el medio local.

El cierre de las cuentas tiene lugar días después de que el Tribunal Superior Electoral de Brasil (TSE) decidió investigar el presunto envío de mensajes masivos de WhatsApp, propiedad de Facebook, por parte del entorno de Bolsonaro (Partido Social Liberal).

Al ser consultado por el asunto, Bolsonaro dijo no poder controlar lo que hacen sus simpatizantes, mientras que su rival, el izquierdista Fernando Haddad (Partido de los Trabajadores), habló de intento de fraude electoral.
Parte del contenido de esos mensajes estaría formado por noticias falsas que pretendían perjudicar la candidatura de Haddad y que habrían podido ser determinantes en el resultado de la primera vuelta electoral.



Fuente: mundo.sputniknews.com

domingo, 14 de octubre de 2018

Facebook: la mayoría de los 'trolls' políticos son estadounidenses y no rusos
La red social más popular del mundo anunció recientemente que eliminó unas 559 páginas y 251 cuentas en el marco de su campaña de combate contra las noticias falsas y contenidos políticos inadecuados. No obstante, avisó que la mayoría eran controladas por estadounidenses y no estaban asociadas con Rusia.


CC0 / Pixabay


El jefe de la seguridad cibernética de Facebook, Nathaniel Gleicher, informó que la mayoría de las cuentas eliminadas provienen no de agentes extranjeros, sino de los propios estadounidenses que intentan capitalizar las diferencias políticas.

Si bien antes los 'spammers' utilizaban las catástrofes naturales o los rumores sobre celebridades para atraer al público "ahora más a menudo usan contenido político sensacionalista para atraer al público e incrementar la visibilidad de sus sitios web", dice Nathaniel Gleicher, citado por The Daily Telegraph.


© SPUTNIK / NATALIA SELIVERSTOVA


"Si observamos con atención la situación en general, resulta que la mayoría de las operaciones informativas son realizadas por jugadores internos", constata Gleicher.

En julio de 2018 Facebook eliminó 32 páginas que, según la compañía, muestran signos de "una campaña rusa". En agosto se eliminaron otras 652 páginas detrás de las cuales se suponía que estaba el gobierno iraní.

La entrada de Donald Trump en la Casa Blanca en 2016 desató una ola de especulaciones de que el Gobierno ruso había realizado una campaña mediática para favorecer al candidato republicano, particularmente promoviendo contenido en Facebook. De esta manera, se culpabilizaba al Kremlin de interferir en el proceso electoral estadounidense.

Más tarde se reveló que la campaña electoral de Trump en el espacio cibernético funcionó gracias a la maniobra de la empresa británica Cambridge Analytica, especializada en el análisis de datos para hacer campañas políticas y publicitarias. El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, fue citado por las autoridades estadounidenses, británicas y europeas para que diera explicaciones sobre la fuga de datos de millones de usuarios que fueron utilizados para intervenir en las últimas elecciones estadounidenses.



Fuente: mundo.sputniknews.com

miércoles, 3 de octubre de 2018

La máquina de las ‘fake news’ trabaja a favor de Bolsonaro en Brasil
La campaña del ultraconservador utiliza noticias falsas sin pudor. EL PAÍS analiza grupos de WhatsApp a favor del candidato y detecta mentiras, teorías de la conspiración y mensajes para desmentir a la prensa
por Afonso Benites


Camiseta de Bolsonaro al lado de banderas de Brasil. PAULO WHITAKER REUTERS

Las elecciones más imprevisibles en décadas en Brasil han derrumbado mitos. El primero, el que dice que sin publicidad en televisión o sin el apoyo de un partido grande, una candidatura no despega. El ultraderechista Jair Bolsonaro dispone de apenas ocho segundos en televisión y lidera todas las encuestas para la primera vuelta, que se celebrará el próximo domingo, con un 31% de preferencias. Esto se debe, en parte, a su fortaleza en las redes sociales y, sobre todo, a su musculatura en una en concreto, WhatsApp, donde las noticias falsas viajan sin ningún control.

Más de 120 millones de personas —seis de cada 10 brasileños— usan esta aplicación de mensajería instantánea, así que los voluntarios y los asesores de campaña del capitán del Ejército han decidido, desde el día uno de campaña, explorar su poder y capacidad para hacer llegar sus mensajes a los potenciales votantes. Se puede encontrar de todo en los grupos a favor de Bolsonaro: difusión de mentiras camufladas como noticias, vídeos que intentan desmentir publicaciones negativas de la prensa, mensajes de desconfianza hacia las encuestas y hacia el sistema electoral, y hasta falsos apoyos de famosos. Una máquina bien engrasada de fake news detrás de la cual están miles de voluntarios y simpatizantes. 

La propia campaña de Bolsonaro distribuye informaciones falsas sin pudor. El hijo del candidato ha usado su cuenta de Twittter para publicar una información falsa que asegura que los códigos de las urnas electrónicas brasileñas han sido enviados a Venezuela. También noticias que jamás se produjeron para difamar a las movilizaciones de mujeres contra su padre. Quienes se encargan de diseminar los mensajes son los grupos de WhatsApp. En las últimas tres semanas, EL PAÍS ha analizado los mensajes de tres de esos grupos —en total publican una media de más de 1.000 mensajes al día—. En dos de ellos la presencia de fake news es más evidente que en el otro, pero en todos los mensajes tratan de combatir a los "grandes medios tendenciosos", un arma que ya utilizó Donald Trump antes, durante y después de su campaña electoral.

La más reciente encuesta de la firma Datafolha, publicada este martes, le ha puesto números al creciente poder de Bolsonaro en esta red social. El 40% de quienes declaran que votarán por él dice que distribuyen material político del candidato de extrema derecha a través de esta aplicación. El porcentaje se reduce a apenas el 22% cuando se le pregunta a los seguidores de Fernando Haddad, el segundo en las encuestas (con 21%) y sucesor del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva como cabeza de cartel del Partido de los Trabajadores (PT).

"Además de la guerra entre los partidos, estas elecciones estarán marcadas por la guerra virtual. Una guerra entre los grandes medios tendenciosos y las redes sociales donde hay de todo, pero es más democrática y está mostrándose más poderosa", dice a EL PAÍS Carlos Nacli, un brasileño que vive en Portugal, pero maneja casi 50 grupos en WhatsApp para la campaña de Bolsonaro.

Durante la semana en la que EL PAÍS analizó tres grupos de WhatsApp, hubo un ejemplo clásico de cómo funciona esa "guerra" en la aplicación. Dos de los grandes medios brasileños, el diario Folha de S. Paulo y la revista Veja, revelaron los datos del agitado divorcio de Bolsonaro años atrás. Varios documentos judiciales publicados en Veja constataban, por ejemplo, que su exesposa y ahora aliada electoral, le había acusado, en 2008, de robarle un millón de reales (unos 254.000 dólares). Bolsonaro, según dijo su exmujer, no había hecho públicos ante las autoridades todos sus bienes cuando presentó su candidatura a diputado.


Imagen divulgada para combatir reportaje de la revista Vea. REPRODUÇÃO/WHATSAPP


Esta información no gustó, lo más mínimo, en los grupos a favor de Bolsonaro. Pero ya tenían un antídoto para frenarlas: días antes, la periodista Joice Hasselmann, candidata a diputada federal por el mismo partido que Bolsonaro en São Paulo, había divulgado un vídeo en el que decía que una "fuente confiable" le había dicho que un medio de comunicación iba a ganar 600 millones de reales por dañar la candidatura del ultraconservador. Aunque Hasselmann no presentase prueba alguna, la noticia se propagó en Facebook mucho más que las propias publicaciones de la prensa brasileña.

Más allá de los grupos privados hay, por lo menos, otros 100 grupos públicos de apoyo sin fisuras al diputado ultraconservador. 37 de ellos son monitoreados por el proyecto Eleição sem Fake (Elecciones sin Fake), una iniciativa vinculada a la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) para combatir las noticias falsas. "Bolsonaro monopoliza los debates en la mayor parte de los grupos públicos", dice Fabrício Benevenuto, de la UFMG. Las fake news son rastreadas y luego verificadas por un conjunto de medios. "La comprobación de datos es el trabajo más noble para contener las fake news, pero en realidad se realiza cuando el daño ya está hecho y quizás sea irreversible", cierra.



Fuente: elpais.com

lunes, 17 de septiembre de 2018

Big Data y privacidad: las limitaciones de la ley argentina
En diálogo con DEF, el director del Centro de Protección de Datos Personales de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires analizó la situación de la Argentina en materia de resguardo de protección de datos personales en tiempos de big data. 
Por Mariano Roca


Todo lo que se comparte en redes sociales queda registrado y puede servir de insumo para análisis comerciales. Foto: AFP.

Vivimos tiempos tormentosos para los usuarios de Internet, luego del escándalo de Cambridge Analytica y de los fuertes cuestionamientos a Facebook por las fallas en su política de protección de la privacidad.

Al referirse a la situación argentina, el director del Centro de Protección de Datos Personales de la Ciudad de Buenos Aires, Eduardo Peduto, advierte que "una gran falencia que nos excede como país es la inaplicabilidad de nuestra legislación nacional frente a los grandes monstruos de Internet". En ese sentido, añade, "la letra chica de los contratos de adhesión a Google o a Facebook establece que, ante cualquier litigio, los tribunales competentes son los de California".

El funcionario, que se desempeña en el ámbito de la Defensoría del Pueblo porteña, se refirió a los mayores retos que plantea el uso de los datos en las redes y las opciones en estudio para una mejor regulación del sector.


-¿Cuáles son los mayores desafíos que plantea el uso de big data?

-Si bien la punta del iceberg son todas las posibilidades comerciales y financieras que abre el big data, desde mi punto de vista la cuestión más importante está dada por la configuración de los perfiles sociales. Eso tiene que ver con cómo se puede ir inclinando la opinión pública, no solo a partir de gustos y preferencias, sino también a partir de miedos y temores. Acá, entramos en otro tema asociado, que es la falsa ilusión que se creó en su momento respecto del desarrollo de Internet: la supuesta "democratización de la información". En realidad, hoy tenemos un círculo muy pequeño que orienta la opinión pública.


Eduardo Peduto, director del Centro de Protección de Datos Personales de la Defensoría del Pueblo de CABA. Foto: Gentileza Peduto.

-¿Qué sucede con el alojamiento de los datos?

-La territorialidad ha pasado a ser una entelequia, ya que gran parte de los datos que los usuarios proporcionamos están fuera de nuestro país; la mayor parte de ellos, en Silicon Valley. Lo que ocurre, de hecho, es una transferencia internacional implícita de nuestros datos personales.

-¿Cómo se puede regular, entonces, el uso de esos datos?

-Es muy difícil. En este sentido, a mi criterio, quienes se encuentran más avanzados –porque han sido pioneros en el tema y han ido perfeccionando su regulación– son los países de la Unión Europea (UE). Primero, por el carácter transnacional de la organización, que le permite extender los derechos de los ciudadanos europeos. En cuanto al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE, tiene un mayor grado de flexibilidad dado por la regulación de las transferencias internacionales de datos, con severas restricciones, ya que todo proveedor externo de servicios a la UE que trate datos de ciudadanos europeos debe someterse a esta normativa.

-¿Qué sucede en EE. UU. en materia de protección de datos en Internet?

-EE.UU. está en las antípodas de la UE. La Ley de la Privacidad data de 1974 y fue consecuencia del Watergate. Se aplicó durante un período porque la privacidad era un atributo muy importante para el pueblo estadounidense. Sin embargo, después de los atentados a las Torres Gemelas, se aprobó el Patriot Act, que funcionó como una especie de enmienda constitucional que subordina todos los derechos civiles a la seguridad. A ello hay que sumarle la ratificación, el año pasado, de la llamada "ley espía". De esa forma, se creó un conglomerado normativo que está por encima de todos los derechos individuales y, entre estos últimos, los datos personales, la privacidad y la intimidad de las personas.

-¿Cuál es la situación argentina en materia legislativa?

-El hecho de que el habeas data se encuentre contemplado en nuestra Constitución Nacional nos da cierta fortaleza. Sin embargo, tenemos dos inconvenientes de tipo operativo. Cuando se sancionó la ley nacional, si bien ya existía cierto desarrollo informático, de ninguna manera había alcanzado los niveles que hoy tiene la intercomunicación internacional. El gran "agujero" tiene que ver con el mal llamado "mundo virtual". Si comparamos la legislación argentina con el contexto latinoamericano, diría que estamos avanzados porque tenemos una ley ad hoc y se trata de una figura constitucional. El otro país que está bien parado en ese sentido es Uruguay. Por el contrario, Brasil no tiene una ley sólida en términos de protección de datos, pero sí tiene lo que no tiene ningún otro país de la región: una ley, sancionada en 2014, sobre el "marco civil del uso de Internet".


La mayor parte de los datos que proporcionan los usuarios argentinos, se almacenan fuera del país, principalmente en Silicon Valley. Foto: Google.

-¿Qué ocurre con las instancias supranacionales?

-En su momento tomé contacto con miembros argentinos del Parlasur (Parlamento del Mercosur) y, luego de varias idas y vueltas, la idea de una ley marco no cuajó. Hubiera sido un avance. Yo soy un convencido de la necesidad perentoria de la sanción de una Convención a nivel de Naciones Unidas. La Resolución 68/167 de la ONU, sancionada en 2013 e impulsada por Brasil y Alemania, reivindica el derecho a la privacidad y a la intimidad de las personas y, por supuesto, allí aparece el tema de la soberanía. Eso dio lugar a que se avance en la designación de un relator sobre la privacidad y la intimidad en Internet. Ese es un antecedente para el paso que yo sugiero, que es la Convención sobre Protección de la Privacidad e Intimidad en todas las Tecnologías de la Información y la Comunicación.



Fuente: Infobae