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viernes, 6 de noviembre de 2020

Medios estadounidenses cortaron el discurso de Donald Trump
MSNBC, NBC y ABC interrumpieron la palabra del presidente y hasta Fox News criticó sus dichos.


MSNBC, NBC News y ABC News interrumpieron la transmisión en directo de la palabra de Trump. Imagen: EFE


El discurso que dio Donald Trump este jueves evidenció cómo las cadenas periodísticas de mayor peso le dieron la espalda al presidente. Mientras hablaba, varias cadenas de televisión interrumpieron su transmisión por considerar que el discurso del magnate propiciaba la desinformación.

Ocurrió en momentos en que el mandatario insistía con sus denuncias infundadas de fraude, particularmente cuando habló de “votos legales” e “ilegales”, en referencia a los que se emitieron por correspondencia.

MSNBC, NBC News y ABC News interrumpieron la transmisión en directo. El presentador, Brian Williams, de MSNBC, cortó el monólogo de Trump y dijo: "Bueno, aquí estamos nuevamente en la posición inusual de (tener que) no solo interrumpir al presidente de Estados Unidos, sino también corregir al presidente de Estados Unidos".

La CNN, que mantuvo largos entredichos con Trump, emitió totalmente lo que acabó no siendo una rueda una rueda de prensa, pero al volver la transmisión al piso, su presentador Jake Tapper criticó: "¡Qué noche más triste para Estados Unidos de América ver a su presidente (...) acusar falsamente a la gente de intentar robarse las elecciones¡", señaló.

Lo mismo hizo Fox News, el canal informativo referente del Partido Republicano. Una vez terminada la conferencia, desmintió las palabras de Trump. La ruptura dentro de ese canal se está haciendo más profunda: "No hemos visto nada que constituya un fraude o un abuso del sistema", decía el corresponsal de la Casa Blanca, John Roberts.

La diferencia de criterio en la programación de Fox News refleja la tensión informativa que se vive entre los periodistas de una empresa que tiene que decidir entre seguir apoyando la deriva del discurso de Trump o la verificación de sus acusaciones contra el sistema electoral.

Lo mismo hacía David Muir, el conductor del informativo más seguido del país con 8 millones de espectadores diarios. "Simplemente no se ha presentado evidencia en ninguno de estos estados de que existan votos ilegales", dijo por ABC.

La CBS, tercera en audiencia, arrancaba una verificación de datos mientras Trump terminaba su discurso y desmintió todas las acusaciones de "fraude" y "corrupción del sistema".

Más contundentes fueron los servicios informativos de la radio pública estadounidense, la NPR: "Trump de nuevo reclamó falsamente la victoria en las elecciones de 2020. No ha ganado. Los votos se siguen contando".

"Trump ha dicho sin pruebas que la elección ha sido corrupta y fraudulenta", publicaba Nicole Carroll, la editora de USA Today, uno de los diarios generalistas más leídos de Estados Unidos. The Washington Post, The New York Times y Los Ángeles Times también desmintieron al presidente.



Fuente:  pagina12.com.ar

martes, 30 de octubre de 2018

Cuando Orson Welles se adelantó a las "fake news" hace 80 años
Pese a que Orson Welles y su equipo alertaron antes y después de la transmisión que se trataba de una broma de Halloween, el daño estaba hecho. La Policía se vio desbordada por las llamadas de emergencia, envió coches patrulla a la emisora y los periodistas se avalanzaron sobre la historia.
por Barbara Munker (DPA)



Los titulares de los periódicos describían escenas de pánico y terror: "Programa de radio asusta al país", escribió el "Boston Daily Globe". "Muchos huyeron de sus casas 'ante la guerra química de Marte'", tituló "The New York Times". Fue la reacción a la retransmisión más famosa de la historia de la radio, que una apacible noche de domingo desató la histeria en Estados Unidos.

Hace 80 años, el 30 de octubre de 1938, Orson Welles y el Teatro Mercury adaptaron la novela de ciencia ficción "La guerra de los mundos" de H. G. Wells a un guion de radio en el que se alternaba alegre música de tango con dramáticos boletines de noticias sobre una invasión de Marte. Supuestos reporteros y testigos presenciales describían a los monstruos alienígenas que habían aterrizado en la pequeña localidad de Grover's Mill en Nueva Jersey. Se consultó a científicos y personas histéricas interrumpieron la emisión.

El programa de radio de una hora escasa de duración y emitido por la CBS la noche anterior a Halloween sonó escalofriantemente real, pero ni los marcianos existían ni tampoco el pánico nacional descrito por muchos diarios.

Crédito: us.macmillan.com
"Algunas personas tuvieron miedo de verdad pero no fue una histeria colectiva como se ha creído durante mucho tiempo", explica Brad Schwartz, historiador de la Universidad de Princeton y autor del libro "Broadcast Hysteria: Orson Welles's 'War of the Worlds' and the Art of Fake News" (Radiar la histeria: "La guerra de los mundos" de Orson Welles y el arte de las fake news), publicado en 2015.

El reportaje narrado en un estilo dramático de Welles, que entonces sólo tenía 23 años, sólo lo escucharon unos pocos millones de personas, ya que al mismo tiempo la emisora de la competencia NBC emitía una popular comedia con un ventrílocuo. Pero los medios sacaron provecho del pánico de aquellos que se creyeron que realmente los marcianos estaban invadiendo la Tierra.

"Los periódicos necesitan a toda prisa titulares para la mañana siguiente", explica Schwartz. Ávidos por conseguir lectores e intentando competir con la radio, un medio joven, se excedieron con noticias sensacionalistas a pesar de que no se habían producido suicidios ni se había desatado el pánico.

No fue hasta hace poco que se averiguó que la histeria colectiva no fue tal. Mientras estudiaba en la Universidad de Michigan, Schwartz analizó 1.400 cartas que habían escrito los oyentes tras la emisión. Muchos de ellos elogiaban a Welles como genio pero también expresaban su preocupación por el efecto de los medios de comunicación. "Una mujer escribió que no le daban miedo los marcianos, pero que le preocupaba que se pudiera engañar al público fácilmente."

Coincidiendo con el 80 aniversario de la transmisión, se ha comenzado a digitalizar las cartas para ponerlas a disposición de colegios e institutos. "El material puede alertarnos hoy en día sobre las consecuencias de las noticias falsas", dice Schwartz. "Podría enseñar a la gente a no creer todo lo que leen en Twitter."




Pese a que Orson Welles y su equipo alertaron antes y después de la transmisión que se trataba de una broma de Halloween, el daño estaba hecho. La Policía se vio desbordada por las llamadas de emergencia, envió coches patrulla a la emisora y los periodistas se avalanzaron sobre la historia.

Welles se convirtió en el niño prodigio de los nuevos medios. Con 23 años creó el genial radioteatro, y con 26 dirigió y protagonizó "Ciudadano Kane" (1941), considerada una de las mejores películas de la historia del cine.

En Grover's Mill una placa de bronce recuerda el "lugar de aterrizaje de los marcianos". El relieve muestra a Welles con un micrófono, una familia que escucha atentamente la radio y una nave espacial de aspecto amenazante con largos tentáculos.



lunes, 2 de abril de 2018

Cómo la guerra de las Malvinas puso a prueba la imparcialidad de la BBC y fue un punto de inflexión para BBC Mundo


Crédito: GETTY IMAGES

Buenos Aires, 2 de abril de 1982. El gobierno militar de Argentina anuncia la toma por la fuerza de las islas Malvinas, Georgia y Sandwich del Sur, cuya soberanía le disputaba a Reino Unido desde hacía un siglo y medio.

Comenzaba así uno de los capítulos más intensos y difíciles en los 80 años del Servicio Latinoamericano de la BBC, hoy conocido como BBC Mundo.

Como nunca antes, el conflicto en el Atlántico Sur puso a prueba la independencia y la imparcialidad editorial del Servicio, no sólo por las fuertes presiones políticas en Reino Unido, sino también por el apremio económico: la sección en español, como el resto del Servicio Mundial, era financiada en aquel momento por el Ministerio de Relaciones Exteriores británico.

Pero la BBC no cedió a los intentos de interferencia. Por el contrario, defendió su autonomía y renovó su compromiso de ofrecer al público las dos caras de la moneda en una guerra que dejaría un saldo de 900 muertos y desaparecidos, además de 1.700 heridos.


Image captionLeopoldo Fortunato Galtieri (centro) era el jefe de la junta militar que invadió las islas Malvinas

Guerra de palabras y... presupuesto

El Servicio sufrió presiones en varios frentes y niveles. Una de ellas fue en el campo del lenguaje que "debía usarse" durante el conflicto entre Argentina y Reino Unido.

El gobierno británico quería, por ejemplo, que al hablar de las islas se las llamara Falklands y que a las fuerzas argentinas se las denominara "el enemigo".

"Nuestra cobertura de la guerra fue sumamente imparcial", recuerda el español Eduardo de Benito, quien por entonces era periodista en la sección latinoamericana. "En todos los boletines de noticias y programas que hablaban del conflicto se decía siempre las Falklands/Malvinas o Malvinas/Falklands. La BBC tomó en cuenta la visión de la otra parte en la guerra".


En junio de 1982 la primera ministra británica Margaret Thatcher anunció la rendición de Argentina ante el Parlamento.


Consciente de en ese momento, más que nunca, había que apostar a una información equilibrada, el Servicio Latinoamericano asumió un papel protagónico que no había tenido hasta entonces.

A pesar de los drásticos recortes de presupuesto que poco antes había dispuesto el gobierno conservador de Margaret Thatcher y que amenazaban la continuidad del Servicio, el 7 de abril la corporación decidió aumentar las transmisiones en castellano, que pasaron de cuatro a cinco horas y media por día.

Fue así como la vieja rutina dio paso a una marcha frenética que se mantuvo durante los dos meses y medio que duró el conflicto.

Ya no había marcha atrás: había comenzado la etapa contemporánea del Servicio Latinoamericano, que acabaría convirtiéndose en la innovadora y multimedia BBC Mundo."Mucha adrenalina"

La mexicana Julia Zapata, quien en aquel momento era productora y luego pasaría a ser directora de BBC Mundo, recuerda el gran salto que dio la sección: "La guerra del Atlántico Sur cambió totalmente al Servicio Latinoamericano de la BBC, y en muchos sentidos".

"En lo periodístico, hasta ese momento no habíamos hecho realmente periodismo radial. Leíamos noticias, pero no hacíamos ni análisis ni investigación. Con la guerra comenzamos a ofrecer todo esto".


Julia Zapata fue una de las protagonistas del momento que cambió para siempre al Servicio Latinoamericano de la BBC.

"Además, desde ese momento el Servicio Latinoamericano empezó a ofrecer transmisiones periodísticas en vivo y en directo, utilizando todos los medio posibles para tratar de obtener la mayor cantidad de información, la más veraz, sobre lo que ocurría", añade el chileno Domingo Valenzuela, por entonces jefe de programas en castellano.

Esto incluía reflejar lo que se informaba desde Argentina y entrevistar a personas en el terreno.

"Fue una época de mucha adrenalina. Trabajábamos casi 24 horas, no parábamos", recuerda Valenzuela.

La guerra entre Argentina y Reino Unido también sirvió para que la BBC estrechara lazos con medios de comunicación latinoamericanos, que más tarde se convertirían en socios de BBC Mundo.

Batalla en el espectro radial

Pero el Servicio Latinoamericano no sólo fue puesto a prueba ante las presiones políticas y económicas. Ya desde el principio de las hostilidades se libraba otra batalla en el campo de las ondas radiales.

Sabiendo que la BBC no sacrificaría su independencia editorial, aun en un conflicto que afectaba directamente a Reino Unido, el gobierno británico tomó el control de uno de los transmisores del Servicio Latinoamericano en Ascensión, una isla de origen volcánico en medio del océano Atlántico.

Desde allí Londres propagó el mensaje de una nueva emisora propagandística: Radio Atlántico del Sur (RAS).


Ataque al buque británico HMS Antelope por parte de las fuerzas argentinas.


En documentos recientemente desclasificados por el Ministerio de Defensa británico, a los que tuvo acceso BBC Mundo, se lee que RAS nació como parte de la operación secreta Moonshine ("Luz de Luna") y que su objetivo era "bajar la moral de los soldados argentinos" y "fomentar su rendición" en las Malvinas.

La radio transmitía en castellano, durante cuatro horas diarias, por la frecuencia de 9,71 MHz. Su programación incluía boletines de noticias, comunicados, reportajes y en ocasiones música.


El folleto par difundir las transmisiones de Radio Atlántico del Sur entre los soldados argentinos. (Foto: Psywar.org)

Las ondas de RAS no sólo llegaban al archipiélago en disputa, sino también al territorio argentino, donde se esperaba que también contribuyeran a "socavar el apoyo de la población argentina a sus líderes militares", según los archivos desclasificados.

El gobierno de Buenos Aires respondió con la creación de una radioemisora propagandística en inglés: Radio Liberty.

En medio de esa guerra hertziana, el Servicio Latinoamericano de la BBC mantuvo sus principios editoriales, lo que le costó -sobre todo al principio del conflicto- la interferencia deliberada de algunas de sus frecuencias por parte del ejército de Argentina.

Sin embargo, los oyentes no se confundieron, como recordada el escritor argentino Osvaldo Soriano poco antes de su muerte en 1997: "La BBC reaccionó ante esto avisando a la gente que la escuchaba en Argentina que a partir del día siguiente, en la frecuencia de 91,7, en lugar de escuchar información iban a escuchar propaganda inglesa".


Una caricatura de la época publicada en el diario La Prensa, de Buenos Aires.


A pesar de que la guerra de las Malvinas fue un mal momento y significó retos en varios frentes, ese evento fue crucial en la historia del Servicio Latinoamericano y terminó por fortalecer la razón de su existencia: llevar al mundo hispanohablante un periodismo equilibrado, profundo y de calidad.

Y esta misión se vio reforzada cuando el gobernador militar del archipiélago, el general Mario Benjamín Menéndez, desobedeció las órdenes de continuar la lucha.

Según las crónicas de la época, había sintonizado las noticias en español de la BBC, retransmitidas por emisoras en Uruguay y Chile.

La guerra finalizó el 14 de junio de 1982 con la rendición de las fuerzas argentinas. BBC Mundo ya había empezado a recorrer el prometedor camino que la convertiría en lo que es hoy.


Nota de El Informativo: el artículo original usó la expresión Malvinas/Falklands, en señal de reconocimiento de la existencia de un conflicto de soberanía pendiente. Este blog, por el contrario, entiende que existe una histórica usurpación de territorio argentino por parte del Reino Unido, empleando por ello la palabra Malvinas para denominar a estas islas. Sin embargo, se ha decidido respetar el empleo que se hace de la expresión "invasión", no porque se la comparta, ya que difícilmente se puede invadir lo que es propio. Se lo hace para dejar en evidencia que este medio no deja de ser intrínsecamente británico.


Fuente: BBC Mundo

martes, 18 de julio de 2017

La mirada alternativa de las radios comunitarias de Argentina
Por David Gonzalez


Credito: Anita Pouchard Serra/Hans Lucas

En esta época, la gente se comunica de manera instantánea mediante mensajes de texto o ve las transmisiones noticiosas más recientes en su computadora, pero algunas personas en Argentina han adoptado un medio de comunicación que no cuenta con tecnología de punta: la radio. Desde que ocurrió la crisis económica de principios de la década de 2000, decenas de estaciones de radio comunitarias han surgido en aldeas remotas y barrios sobrepoblados para ofrecer a los radioescuchas una fuente alternativa de noticias e información, en contraste con las radiodifusoras comerciales y tradicionales del país.

Durante los últimos años, Anita Pouchard Serra ha documentado a varios colectivos argentinos que ayudan a que los grupos comunitarios monten estaciones de radio de baja y mediana potencia. Los proyectos no solo ofrecen información, sino también una manera de unir a los residentes en torno a un proyecto común conforme aprenden a montar, dirigir y programar una estación.

Martín, uno de los fundadores de DTL!, durante una larga asamblea en la que se discutieron temas políticos y sociales, así como planes para nuevos proyectos de radios comunitarias. 2015. Credito: Anita Pouchard Serra/Hans Lucas

“Estas estaciones pueden tener un gran impacto en la vida cotidiana de las personas porque les dan la opción de elegir qué escuchar”, dijo Pouchard Serra, quien divide su tiempo entre Buenos Aires y París. “En zonas rurales donde no hay internet ni servicio de celular, ofrecen una manera de comunicarse entre aldeas y organizaciones para enterarse de lo que está pasando”.

Su serie fotográfica es resultado de su curiosidad sobre los efectos remanentes de la crisis de Argentina en los procesos políticos y sociales del país, por la cual comenzó a cubrir manifestaciones callejeras. Durante una de ellas, conoció a miembros del colectivo DTL!, uno de los grupos que ayudan a otras organizaciones a montar estaciones alternativas de radio. Después de visitar su taller, les propuso seguirlos en el proceso de montaje de un transmisor y un estudio.

“Son agentes invisibles en su lucha”, comentó. “Su trabajo estaba oculto, así que propuse ir con ellos para documentar el proceso”.

El colectivo proporciona el transmisor, la antena y otros equipos —que pueden costar cerca de 1300 dólares, una suma que ayudan a recaudar a través de sorteos, fiestas y otros métodos— y reclutan a la comunidad para poner la estación en marcha. En las ciudades, su señal podría limitarse a algunas cuadras, mientras que en el campo puede llegar a lugares que se ubiquen hasta a 40 kilómetros de distancia. 

Miembros de DTL! durante la construcción de una torre de radio, en 2014 Credito: Anita Pouchard Serra/Hans Lucas


La programación es variada dependiendo de las diferentes ubicaciones y estaciones, que operan en su mayor parte de manera ilegal. En las ciudades, dijo, la programación se enfocaba en temas de política, problemas sociales y cultura. En algunos casos, las organizaciones que patrocinaban la estación la usaban como medio para promover su trabajo en el contexto de las circunstancias políticas y económicas del país. En algunas localidades, los programas incluso se transmitían en lenguas indígenas.

Su impacto puede ser especialmente profundo en áreas remotas donde los funcionarios intentan controlar la información, dijo la fotógrafa. Durante un conflicto en torno a un proyecto minero en la región norte del país, el alcalde de un pueblo estuvo promoviendo de manera enérgica el controvertido plan a pesar de la oposición local a la destrucción del paisaje y su resultante contaminación. Pouchard Serra dijo que una estación de radio alternativa fue capaz de ofrecer programación en contra en la que se presentó el punto de vista de la oposición.

A lo largo de los años, las estaciones se han unido bajo una red central que les permite compartir programas. Otro grupo de cerca de diez estaciones se reúne semanalmente para establecer qué temas abordarán durante la semana.

Matías y Leonardo, de DTL!, durante una asamblea semanal en Buenos Aires en 2014 Credito Anita Pouchard Serra/Hans Lucas


Aunque el colectivo ayuda a instalar la estación, son grupos de lugareños los que la dirigen. Esto puede ser un desafío porque la gente se cansa o pierde el interés. Aun así están surgiendo más estaciones, dijo la fotógrafa.

“A veces lo que se transmite no es tan importante como el efecto que tiene en los residentes”, explicó Pouchard Serra. “La radio es un proyecto visible que une a la gente para participar como productores o técnicos. En esos barrios, la radio funciona como un centro donde la gente se reúne y se une. Se crean vínculos para generar solidaridad, donde la gente se conoce”. 



Fuente:  nytimes.com