martes, 12 de mayo de 2020

Los bulos de COVID se saltan la censura a través de 'contenidos zombi'
Cuando un artículo falso es identificado por moderadores o verificadores ya no puede compartirse, pero los archivos de internet guardan copias que los manipuladores y estafadores están utilizando para viralizar los engaños en páginas y grupos privados donde resulta imposible luchar contra ellos.
por Joan Donovan | traducido por Ana Milutinovic


Chris Hall vía Unsplash

Desde el inicio de la pandemia, el Proyecto de Investigación de Tecnología y Cambio Social del Centro Shorenstein de la Escuela Kennedy de la Universidad de Harvard (EE. UU.), donde trabajo como directora, ha estado investigando cómo la desinformación, las estafas y las conspiraciones sobre el coronavirus (COVID-19) circulan por internet. Hemos pensado que si los estafadores han empezado a usar el virus para engañar a personas desprevenidas, nuestra investigación sobre la desinformación debería centrarse en comprender las nuevas tácticas de estos manipuladores de los medios de comunicación. Lo que hemos encontrado ha sido una preocupante explosión de "contenido zombi".

En abril, la profesora adjunta de los estudios de información en Universidad Tecnológica de Austin (EE. UU.) Amelia Acker llamó nuestra atención sobre un popular enlace que contenía propaganda conspiratoria que sugería que China ocultaba importante información sobre la COVID-19. 




La publicación original era de una página web genérica llamada News NT y alegaba que 21 millones de personas habían muerto por COVID-19 en China. Esa noticia fue desacreditada rápidamente y, según los datos de Crowdtangle (una herramienta métrica y de participación, propiedad de Facebook), el enlace original no se viralizó, ya que contaba con 520 interacciones y solo se compartió 100 veces en Facebook. La red social, a su vez, colocó una etiqueta de verificación de hechos en este contenido, lo que limita su clasificación en los sistemas algorítmicos de envío y búsqueda de noticias. Pero había algo más en el modelo de distribución.




Aunque la página original no pudo difundir esa noticia falsa, la versión de la página guardada en la base de datos de contenido de internet Wayback Machine de Internet Archive floreció en Facebook. Con 649.000 interacciones y compartida 118.000 veces, el enlace de Wayback Machine logró una popularidad mucho mayor que los medios de comunicación reales. Facebook también ha colocado una etiqueta de verificación de hechos sobre el enlace de la versión de Wayback Machine, pero ya había sido visto muchísimas veces. 

Hay varias explicaciones para esta viralidad oculta. Algunas personas usan Internet Archive para evitar el bloqueo de dominios prohibidos en su país de origen, pero no se trata simplemente de la censura. Otras buscan esquivar la verificación de hechos y la degradación algorítmica del contenido.

La noticia se compartió bastante en Facebook entre grupos y páginas de derechas en Estados Unidos, así como entre los grupos y páginas críticas hacia China en Pakistán y en el sudeste asiático. La mayoría de las interacciones sobre el enlace de News NT en Wayback Machine proviene del grupo público de Facebook, Trump for President 2020, administrado por Brian Kolfage. Se le conoce como la persona detrás de la controvertida organización sin ánimo de lucro We Build the Wall (Construimos el Muro, en inglés). Usando la técnica keyword squatting (que consiste en generar una dominación estratégica sobre determinadas palabras clave), esta página ha tratado de capturar a aquellos que buscan unirse a grupos de Facebook relacionados con Trump. Ahora tiene casi 240.000 miembros, y este grupo público ha cambiado su nombre varias veces, de "PRESIDENT DONALD TRUMP [OFFICIAL]" a "President Donald Trump ✅ [OFFICIAL]" y luego a "The Deplorable"s✅" y finalmente a "Trump For President 2020". Como afirma ser la página "oficial" de Trump y utiliza una falsa marca de verificación, grupos como este pueden generar confianza entre un público ya polarizado. 

Cuando quisimos encontrar más pruebas de la viralidad oculta, buscamos "web.archive.org" en todas las plataformas. Como era de esperar, las publicaciones de Medium eliminadas por difundir bulos sobre salud han encontrado una nueva vida a través de los enlaces de Wayback Machine. La noticia eliminada en Medium titulada COVID-19 nos engañó a todos, pero ahora por fin podríamos haber encontrado su secreto, violó las normas de Medium sobre información de salud engañosa. Antes de su eliminación de la plataforma, la publicación original acumulaba 6.000 interacciones y fue 1.200 veces compartida en Facebook, pero la versión archivada es mucho más popular: 1,6 millones de interacciones, 310.000 veces compartida y sigue sumando. A pesar de que este contenido zombi solo existe como un registro archivado, tiene mejor resultado que la mayoría de las noticias de los principales medios de comunicación.




Quizás el elemento más alarmante para un investigador como yo sea que estas conspiraciones dañinas impregnan las páginas y grupos privados en Facebook. Esto significa que los investigadores solo tienen acceso a menos del 2 % de los datos de interacción, y que los bulos sobre salud circulan en espacios donde los periodistas, investigadores independientes y defensores de la salud pública no pueden opinar ni contrarrestar estas afirmaciones falsas con hechos. Además, si no fuera por los registros de Internet Archive, no podríamos llevar a cabo esta investigación sobre el contenido eliminado. Pero estos casos de uso sugieren que Internet Archive pronto tendrá que abordar cómo adaptar su servicio para lidiar con la manipulación informativa.

La viralidad oculta está creciendo en los lugares donde hay un gran uso de WhatsApp, porque es fácil enviar desinformación a través de los canales encriptados y evitar el control de contenido. Pero cuando una viralidad oculta ocurre en Facebook con bulos sobre cuestiones de salud, resulta especialmente desconcertante. Más del 50 % de los estadounidenses confían en Facebook para ver sus noticias, y aún así, después de muchos años de preocupación y quejas, los investigadores tienen una ventana muy limitada a los datos. Esto significa que es casi imposible investigar de forma ética cómo se comparten los peligrosos bulos sobre salud en grupos y páginas privadas. 

Todo esto plantea supone una amenaza diferente y mucho más grave que la desinformación política, ya que las personas cambian rápidamente su comportamiento en función de las recomendaciones médicas. 

A lo largo de la última década de investigación sobre las políticas de las plataformas, nunca he visto este tipo de daño colateral a la sociedad causado por el contenido abusivo no controlado difundido por la web y por las redes sociales. Todos los interesados en fomentar la salud de la población deben esforzarse por responsabilizar a las empresas de redes sociales. Además, las compañías de redes sociales deberían crear un protocolo para la amplificación estratégica que defina las recomendaciones exitosas y noticias saludables como las que maximizan el respeto, la dignidad y los productivos valores sociales, mientras buscan a investigadores independientes y documentalistas para que identifiquen el contenido fidedigno, especialmente cuando nuestras vidas están en juego.



martes, 5 de mayo de 2020

Brave: premios en criptomoneda por usar internet
El browser paga en su propia cripto y promueve usarla para darles propinas a tus sitios y creadores de contenidos favoritos.
Por Juan Ruocco


Brave es un desarrollo de Brendan Eich, creador del lenguaje JavaScript y uno de los fundadores de la Mozilla Foundation. 

Navegar por internet en esta época es el equivalente a caminar por avenida Corrientes y Florida hace unos 40 años. Cada píxel extra parece estar destinado a vender publicidad, y no es para menos: es el negocio más rentable de internet. Google, por ejemplo, ganó 160 mil millones de dólares en 2019, solo por la venta de publicidad. Y Facebook, el otro gigante de la publicidad online, arañó los 17 mil millones. Internet, ese territorio de libertad ilimitada y conocimiento sin fin, al final se convirtió en una marquesina.

Y mientras navegamos por la web (a la que accedemos pagando), clickeamos enlaces, banners y contenidos en nuestros dispositivos (que también pagamos), los plutócratas de Silicon Valley se vuelvan más millonarios. Pero no todo está perdido: desde hace un tiempo, el programador Brendan Eich, que tiene entre sus logros la creación del lenguaje JavaScript –tranca– y ser co-creador de la Mozilla Foundation, lanzó un nuevo navegador llamado Brave, que además de que bloquea las publicidades por default, también recompensa a sus usuarios con valor en criptomoneda.

Mientras la actualización de los “términos y condiciones“ de Chrome –esas hojas que nadie lee nunca bajo ninguna circunstancia– de este marzo ahora le permiten a Google usar todos tus datos, recabados de cualquier plataforma y con cualquier propósito, este nuevo navegador basado justamente en Chromium –el código de Chrome... en tu cara Google– mejora la privacidad y seguridad, y además bloquea la publicidad invasiva. Si bien esto se puede hacer ya en otros navegadores, como Chrome y Firefox, instalando add-ons o plugins, que en Brave sea por default brinda una mejor experiencia y evita fallas de compatibilidad entre navegadores y complementos.

Los internautas de la criptopista

El navegador de Eich tiene un sistema de recompensas para los usuarios basado en BAT (basic atention token), un token que funciona sobre la blockchain de Ethereum. Por un lado, Brave permite que los usuarios que den su consentimiento para ver publicidades reciban a cambio una suma mensual de este token que es convertible a dólares. Y por otro, permite usar los BAT obtenidos para contribuir a creadores de contenido: hasta ahora se puede hacer en Youtube, Twitter, Vimeo, Twitch, Reddit, Github y sitios web. De esta forma, Brave presenta una alternativa descentralizada a servicios como Patreon, que no funciona masivamente en nuestro país porque es necesario tener una cuenta en el extranjero para cobrar las utilidades.

Lo único que se necesita para cobrar las recompensas ya sea por crear contenido o por navegar es crear una billetera de criptomonedas. En este caso, Brave (disponible para Android, iOS, OSX, Windows y Linux) se asoció con una compañía que provee una bastante sencilla y fácil de usar: Uphold. Este cronista recibió 2.7 BAT después de navegar dos meses. A su cotización actual, son apenas 50 centavos de dólar. No te vas a volver millonario usando Brave, pero lo más interesante es su forma de invertir la ecucación, y la posiblidad de empezar a ganar aunque sea alguna moneda en todo esto. Además, la publicidad aparece en forma de notificación, lo cual no afecta la interfaz de navegación de Brave.

Si bien este browser aún está en etapa de desarrollo, desde hace unos meses ya es posible obtener las recompensas, lo cual le dió un impulso importante a Brave. La empresa anunció que ya alcanzó los 10 millones de usuarios y que esto representa un crecimiento del 19% respecto de la versión 1.0 del navegador. Si bien Eich no es el Che Guevara y Brave no es la herramienta definitiva para la revolución socialista (???), como solución técnica que beneficia al usuario es bastante buena.

* Si querés ver el video subtitulado, hacé clic en el botón de Subtítulos, luego en Configuración, opción Subtítulos y elegí Español. Si no aparece esa opción, elegí Traducción automática y seleccioná Español.



Fuente:  pagina12.com.ar

lunes, 27 de abril de 2020

Guerra por videoconferencia: Skype y Google reaccionan ante el reinado de Zoom
El coronavirus ha sacudido la economía mundial y el confinamiento ha provocado pérdidas millonarias en miles de empresas. No obstante, siempre hay excepciones. Es el caso de Zoom, dedicada a la realización de videoconferencias, cuyo valor ha subido a más de 39.000 millones desde el inicio del confinamiento según Nasdaq.


© REUTERS / Phil Noble

A pesar de las dudas existentes sobre su seguridad, la aplicación se ha convertido en líder de la comunicación a distancia gracias a su funcionamiento y detalles como su interfaz en forma de cuadrícula o su fondo personalizado. Un reinado con el que quiere acabar la competencia.

Para ello, muchas aplicaciones han decidido adaptar características de Zoom. Así, Skype, en su última versión para Windows, Mac, Linux y web, permite cambiar el fondo. Así, ahora, los usuarios pueden colocar una imagen predeterminada, una propia o utilizar el desenfoque para que no se vea que hay detrás. Opción que se encuentra en los ajustes, en la sección de Audio & Vídeo.

Posibilidad que también incluye Microsoft Teams. La app del gigante estadounidense para el sector empresarial se ayuda de fondos personalizados para ocultar lo que se ve a través de la cámara, al igual que Skype, perteneciente a Microsoft.

También se suma a la carrera de mejoras Google. Así, la compañía introdujo en su servicio de videollamadas Google Meet el formato mosaico típico de Zoom. De esta manera, ahora se pueden visualizar hasta 16 personas a la vez, muchos más que los cuatro participantes que permitía antes. Eso sí, todavía está lejos de las 49 miniaturas que puede generar Zoom.

Más allá del modelo cuadrícula, Google Meet también ha mejorado la calidad de vídeo y sonido. Así, la app elimina los ruidos de fondo mediante un filtro inteligente e iluminará la imagen de manera automática, si el usuario se encuentra en un sitio oscuro. Por otro lado, la conversación se podrá presentar ahora en una pestaña de Google Chrome y no hará falta que sea una ventana o pantalla completa.

Mejoras que no se quedan solo en Google Meet, sino que también llegan a Google Duo. A diferencia de la primera, pensada para el trabajo, esta aplicación sirve para llevar a cabo conversaciones más personales, en las que ahora podrán participar hasta 12 personas. Videoconferencias que pasan a tener una calidad superior gracias al cambio de códec y en las que podrán hacer fotos, capturas de pantalla e introducir efectos en realidad aumentada.

Incluso aplicaciones que no centran su negocio en las videollamadas han perfeccionado su sistema. Es el caso de Whatsapp que ha ampliado a ocho el número de participantes en una conversación.

Cambios con los que pretenden recortar distancias con Zoom, que junto a las otras app, se aprovechan de un escenario en el que la videoconferencia se ha convertido en fundamental para el desarrollo profesional y personal.



sábado, 25 de abril de 2020

Tres expertos en comunicación analizan el fenómeno
¿Qué hay detrás de las fake news que se difunden alrededor del coronavirus?
En diálogo con PáginaI12, Natalia Aruguete, Santiago Mazzuchini y Natalia Zuazo diferencian a las fake news de las false news, advierten sobre la gravedad que estas noticias pueden suponer para la salud y coincidien en que, detrás de su aparición y difusión, está la necesidad de buscar certezas en momentos de incertidumbre.
Informe: Melisa Molina


Imagen: Télam

A más de un mes de iniciada la cuarentena obligatoria, las noticias falsas y datos no chequeados, que al comienzo de la pandemia la Organización Mundial de la Salud denominó “infodemia”, no dejaron de circular y propagarse. Este fenómeno complejo que atraviesa a las sociedades hiperconectadas fue analizado por tres especialistas, en diálogo con PáginaI12. Natalia Aruguete, doctora en Ciencias Sociales; Santiago Mazzuchini, licenciado en Ciencias de la Comunicación; y Natalia Zuazo, magíster en Periodismo, diferenciaron entre fake y false news y analizaron la gravedad que estas noticias pueden suponer para la salud, física y psíquica, de la población. Y coincidieron en que, detrás de su aparición y difusión, está la necesidad de buscar certezas en momentos de incertidumbre.

“Las fake news no son lo mismo que las false news”, distinguió Aruguete y especificó que pueden ser distinguidas por su contenido: “Las false no necesariamente tienen un objetivo o son fruto de la intencionalidad. Puede ser un error involuntario o falta de verificación”, dijo. En cambio, “a las fake news se las identifica a partir de la intencionalidad política que un actor determinado puede tener con la propagación de ese mensaje y no necesariamente tiene que tener un contenido falso”. “Tienen como propósito último ser capitalizadas política o económicamente”, agregó la autora del libro Fake News, burbujas, trolls y otros encantos. Para terminar de explicar el concepto, Aruguete subrayó que las fake news “buscan, en un determinado escenario comunicacional, enlodar la cancha y vaciar de contenido la discusión”.

En la misma línea, Mazzuchini agregó que “siempre que una fake news se toma como verdad es porque hay una ideología que la quiere confirmar”. El comunicador social reflexionó que “los momentos de incertidumbre y de pánico social son proclives para la desinformación”, y en ese sentido alertó que “si bien esa mala información que nos llega no necesariamente son fake news, igual es peligrosa porque puede tener, en este caso, un impacto negativo sobre la salud”.

Frente a la gran cantidad de false news que se propagaron durante las primeras semanas de la pandemia, la OMS tuvo que lanzar una serie de “consejos para la población acerca de los rumores sobre el nuevo coronavirus”. En los últimos días, en cambio, ya no circuló tanta información falsa sobre el cuidado y la prevención. La desinformación sí estuvo centrada, por ejemplo, en el porcentaje de personal médico infectado en el país. Una noticia falsa --que relevó el portal Confiar de la Agencia Télam-- decía que el 40 por ciento de los trabajadores del Hospital Italiano de Buenos Aires estaban infectados por covid-19. Autoridades de la institución comunicaron que los trabajadores infectados en dicha institución son 19 y que el hospital tiene un total de 10 mil empleados, por ende las personas que dieron positivo representan un 0,19 por ciento del total y no el 40.

Algo similiar ocurrió con noticias que indicaban que Argentina “tiene la tasa más alta de personal de salud infectado con covid a nivel mundial”. Esta información, que fue replicada por muchos portales y grandes medios de comunicación, fue desmentida por la OMS al señalar que hasta el momento no se publicó ningún registro a nivel mundial sobre profesionales de la salud contagiados en relación al resto de la población infectada y que, por lo tanto, es un error afirmar que nuestro país tiene el mayor porcentaje global de personal médico afectado.

Zuazo resaltó que “en estos momentos hay una gran cantidad de desinformación que es producto, entre otras cosas, de una fuerte demanda de las personas de recibir información permanentemente”. Para la especialista “es una cuestión de oferta y demanda”, ya que “las personas están demandando noticias que, en general, buscan confirmar algo que ya previamente creían, pero en este momento lo que se agrega es que estamos en una situación nueva para la que no siempre hay respuestas”. “Se suele creer que en la ciencia no hay debate y no es así. La covid es un virus que se conoce poco y se están tomando medidas que no responden a planes previos porque hay discusiones en tiempo real dentro de la ciencia sobre cómo abordarlo”, subrayó en la misma línea Mazzuchini.

Aruguete explicó que “tenemos tal nivel de angustia, de incertidumbre e intranquilidad con lo que está pasando que necesitamos completar esas sensaciones con certezas. Ese es un elemento central que explica la propagación de fake news”. Los tres especialistas coincidieron en que las fake y false news aparecen para suplir certezas que no tenemos por tratarse de algo novedoso.

Un caso paradigmático que tuvo lugar durante los primeros días de aislamiento fue el de un audio, que tuvo gran difusión, en el que una supuesta médica del hospital Malbrán daba recomendaciones e incitaba a que las personas salieran de forma masiva a comprar a los supermercados porque, según ella, “venía la peor semana de contagio”. Luego, el propio personal del hospital dijo que la mujer no era parte de su equipo. Con respecto a esa fake news, a Zuazo remarcó que en las redes sociales no actuamos racionalmente sino emocionalmente. "Cuando damos me gusta o incluso cuando compartimos una noticia y escribimos algo supuestamente racional estamos haciéndolo desde lo emotivo", dijo, y agregó que "las medidas como la que tomó WhatsApp --no se puede reenviar un mismo mensaje a más de una persona-- limitan la circulación de información que se ha multiplicado en estas semanas”.

En ese sentido, Mazzuchini marcó la diferencia entre los dispositivos en los que circulan las noticias falsas: “No es un fenómeno solo de redes sociales, también sucede en los medios tradicionales. Sin embargo, creo que WhatsApp es muy capilar y en ciertos casos puede ser muy proclive para la desinformación, porque se usa para comunicación con amigos o familia. Si el audio es enviado por alguien conocido, solemos creer en él”.

Otra cosa que influye en la credibilidad del mensaje, según Aruguete, es la autoridad de quien lo envía: “Si el emisor del mensaje tiene reputación, es un elemento fundamental para darle crédito. Poner información en boca, por ejemplo, de una supuesta médica es un elemento que hace al mensaje”. Zuazo resaltó que “esas réplicas de información se hacen por un acto puramente emocional y ni siquiera respetan el patrón político. Los audios o mensajes que son tan urgentes, estridentes y que nos dicen: 'nos vamos a morir todos', incluso superan lo partidario”.

Por último, Mazzuchini cuestionó el concepto de "infodemia" acuñado por la OMS. “La figura de la pandemia para entender la información es inadecuada porque nosotros no somos meros receptores de un virus en la relación que tenemos con la información”, señaló. El licenciado consideró que “tenemos capacidades críticas, y eso juega cuando recibimos un mensaje. El problema de la mala información no es equiparable con un virus porque no habrá nunca una vacuna contra la mentira". "Como metáfora es efectiva, pero no hay que caer en la trampa de creer que recibimos desinformación como si fuésemos tontos culturales". En ese sentido, agregó que "la manera de prevenir la desinformación es con buena información”.



Fuente: pagina12.com.ar

jueves, 23 de abril de 2020

Zoom sumó cientos de millones de usuarios nuevos
La plataforma de videollamadas para grandes grupos está no para de crecer pese a sus problemas de seguridad y privacidad.




Zoom ha acaparado los titulares recientemente por un creciente número de preocupaciones sobre la seguridad y la privacidad, pero eso no parece haber impedido que la gente se acerque en masa a la aplicación de videoconferencia.

La aplicación ha superado los 300 millones de participantes diarios en reuniones online. Esto supone un aumento del 50 por ciento respecto a los 200 millones que la empresa informó a principios de este mes de abril, y un enorme salto respecto a los 10 millones de diciembre de 2019.

Zoom dice que las cifras se refiere a los participantes en las reuniones diarias, lo que podría significar que si un usuario tiene cinco reuniones de Zoom en un día, se cuenta cinco veces. Sin embargo, también afirma en la misma entrada del blog que tiene "más de 300 millones de usuarios diarios" y que "más de 300 millones de personas en todo el mundo están usando Zoom durante este tiempo difícil".

De cualquier manera, más gente está usando la app de videollamadas a pesar de las preocupaciones de seguridad y privacidad que se han planteado recientemente. Zoom implementó un congelamiento de funciones por 90 días, incluso esta semana lanzó la versión Zoom 5.0 para abordar algunas de las preocupaciones. La misma incorpora contraseñas por defecto, encriptación mejorada y un nuevo icono de seguridad para controlar las reuniones.

El crecimiento de Zoom continúa sin cesar, ya que más gente se está volcando al servicio para mantenerse conectada durante la actual pandemia de coronavirus. Los legisladores británicos incluso rompieron esa semana con 700 años de tradición en las Cámaras del Parlamento al introducir los enlaces de vídeo potenciados por Zoom. 120 miembros del Parlamento pueden unirse a través de una llamada de Zoom, mientras que a otros 50 se les permitió estar físicamente presentes en la cámara.



Fuente:  elsol.com.ar

jueves, 16 de abril de 2020

Cómo Zoom ha ganado millones por el COVID-19
La aplicación Zoom se ha convertido en una de las más descargadas a nivel internacional haciendo subir su valor a más de 39.000 millones de dólares tras el distanciamiento social que vive el mundo por el COVID-19, según Nasdaq.


© REUTERS / Dado Ruvic

La comunicación a distancia se ha hecho muy popular durante los días de cuarentena que viven cientos de países alrededor del mundo a causa del coronavirus. Esto ha provocado que muchos negocios entren en quiebra, mientras que otros, como es el caso de la aplicación Zoom, están ganando millones.


© REUTERS / ALBERT GEA

El secreto del éxito de esta aplicación se debe a su particular característica que permite realizar reuniones virtuales de hasta 100 usuarios a la vez. Se trata de una cantidad notablemente mayor, en comparación a otras aplicaciones como Skype o Hangouts.

Su instalación y forma de uso es muy sencilla. Además, ahora cuenta con una versión gratuita, aunque esta tiene un límite de tiempo de hasta 40 minutos para las reuniones virtuales. Sin embargo, el usuario tiene la opción de elegir alguno de los planes de pago que ofrece la aplicación si tiene previsto superar el límite gratuito.

Zoom fue creada en abril de 2019 con el objetivo de ser empleada en el ámbito corporativo y actualmente cuenta con cuatro estrellas sobre cinco de calificación promedio tras lograr reunir virtualmente a familias enteras sin importar las distancias ni la cuarentena por COVID-19.



jueves, 9 de abril de 2020

Jack Dorsey promete donar 1.000 millones de dólares para combatir el Coronavirus
El fundador de Twitter y Square dijo que estaba poniendo casi un tercio de su fortuna total en el esfuerzo.
Por Mike Isaac


"Espero que esto inspire a otros a hacer algo similar", dijo Jack Dorsey, director ejecutivo de Square y Twitter, el martes.. (Toby Melville/Reuters)


Jack Dorsey, director ejecutivo de Twitter y Square, dijo el martes que planeaba donar 1.000 millones de dólares, o un poco menos de un tercio de su fortuna total, a programas de ayuda relacionados con el coronavirus, en uno de los esfuerzos más significativos de un multimillonario de la tecnología para luchar contra la pandemia.

Dorsey dijo que pondría el 28% de su riqueza, en forma de acciones de su compañía de pagos móviles Square, en una sociedad de responsabilidad limitada que había creado, llamada Start Small. Start Small haría donaciones a los beneficiarios, dijo, con los gastos que se registrarán en un documento de Google de acceso público.

"¿Por qué ahora? Las necesidades son cada vez más urgentes, y quiero ver el impacto en mi vida", dijo Dorsey en una serie de tweets anunciando sus planes. "Espero que esto inspire a otros a hacer algo similar".

Dorsey, de 43 años, se une a una creciente lista de celebridades, líderes mundiales y tecnólogos que están destinando parte de su riqueza a la lucha contra la propagación del coronavirus y sus efectos.

Oprah Winfrey ha donado más de 10 millones de dólares de su fortuna personal a los esfuerzos de socorro de COVID-19, mientras que otras personalidades de Hollywood, entre ellas Justin Timberlake, Dolly Parton y Rihanna, también han hecho contribuciones. La semana pasada, el director ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos, dijo que donaría 100 millones de dólares a los bancos de alimentos de EE.UU. a través de una organización sin fines de lucro, Feeding America. Y Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Facebook, también ha organizado campañas de ayuda a través de Facebook y su propia organización filantrópica, la Iniciativa Chan Zuckerberg.

Aún así, la contribución de Dorsey se destaca por la suma que está poniendo y por la cantidad de su patrimonio neto que representa.

Square rechazó una solicitud de entrevista con Dorsey. Twitter se negó a hacer comentarios.

Al crear una sociedad de responsabilidad limitada, Dorsey está siguiendo un modelo que Zuckerberg ha utilizado. En 2015, cuando Zuckerberg y su esposa, Priscilla Chan, crearon la Iniciativa Chan Zuckerberg, se organizó como una LLC, manteniendo gran parte de su riqueza para financiar causas de caridad.

En ese momento, los críticos dijeron que el vehículo era una maniobra de autoservicio que permitía a Zuckerberg participar en el lobby privado, la inversión con fines de lucro y las donaciones políticas. Zuckerberg retrocedió, diciendo que una compañía de responsabilidad limitada le dio a él y a su esposa más control sobre cómo sus recursos serían utilizados.

Dorsey, que ha sido criticado en el pasado por su falta de transparencia en torno a los esfuerzos filantrópicos, dijo que estaba creando una LLC para la flexibilidad y se comprometió a utilizar el documento de Google para poner al día al público sobre sus últimas subvenciones, transferencias de acciones y ventas.

Dijo que la primera donación de 100.000 dólares sería para el Fondo de Alimentos de Estados Unidos, un esfuerzo de alto perfil comprometido con la alimentación de los hambrientos. Se inició en una página de GoFundMe la semana pasada por Leonardo DiCaprio, Laurene Powell Jobs y Apple.

Después de que se resuelvan los asuntos más urgentes de la pandemia, Dorsey dijo que planea cambiar el objetivo de Start Small para apoyar iniciativas en torno al ingreso básico universal, bajo el cual los estadounidenses obtendrían un nivel básico de ingreso regular del gobierno federal, y los esfuerzos de salud y educación de las mujeres.

El ingreso básico universal ha sido un tema favorito para algunos progresistas de Silicon Valley, que se ha hecho más popular en los últimos meses por la ya finalizada candidatura presidencial de Andrew Yang, un demócrata que se postuló en parte por la idea.

"La vida es demasiado corta, así que hagamos todo lo que podamos hoy para ayudar a la gente ahora", escribió Dorsey, seguido de un emoji de un gesto con la mano de un signo de paz.



Fuente: clarin.com