sábado, 25 de abril de 2020

Tres expertos en comunicación analizan el fenómeno
¿Qué hay detrás de las fake news que se difunden alrededor del coronavirus?
En diálogo con PáginaI12, Natalia Aruguete, Santiago Mazzuchini y Natalia Zuazo diferencian a las fake news de las false news, advierten sobre la gravedad que estas noticias pueden suponer para la salud y coincidien en que, detrás de su aparición y difusión, está la necesidad de buscar certezas en momentos de incertidumbre.
Informe: Melisa Molina


Imagen: Télam

A más de un mes de iniciada la cuarentena obligatoria, las noticias falsas y datos no chequeados, que al comienzo de la pandemia la Organización Mundial de la Salud denominó “infodemia”, no dejaron de circular y propagarse. Este fenómeno complejo que atraviesa a las sociedades hiperconectadas fue analizado por tres especialistas, en diálogo con PáginaI12. Natalia Aruguete, doctora en Ciencias Sociales; Santiago Mazzuchini, licenciado en Ciencias de la Comunicación; y Natalia Zuazo, magíster en Periodismo, diferenciaron entre fake y false news y analizaron la gravedad que estas noticias pueden suponer para la salud, física y psíquica, de la población. Y coincidieron en que, detrás de su aparición y difusión, está la necesidad de buscar certezas en momentos de incertidumbre.

“Las fake news no son lo mismo que las false news”, distinguió Aruguete y especificó que pueden ser distinguidas por su contenido: “Las false no necesariamente tienen un objetivo o son fruto de la intencionalidad. Puede ser un error involuntario o falta de verificación”, dijo. En cambio, “a las fake news se las identifica a partir de la intencionalidad política que un actor determinado puede tener con la propagación de ese mensaje y no necesariamente tiene que tener un contenido falso”. “Tienen como propósito último ser capitalizadas política o económicamente”, agregó la autora del libro Fake News, burbujas, trolls y otros encantos. Para terminar de explicar el concepto, Aruguete subrayó que las fake news “buscan, en un determinado escenario comunicacional, enlodar la cancha y vaciar de contenido la discusión”.

En la misma línea, Mazzuchini agregó que “siempre que una fake news se toma como verdad es porque hay una ideología que la quiere confirmar”. El comunicador social reflexionó que “los momentos de incertidumbre y de pánico social son proclives para la desinformación”, y en ese sentido alertó que “si bien esa mala información que nos llega no necesariamente son fake news, igual es peligrosa porque puede tener, en este caso, un impacto negativo sobre la salud”.

Frente a la gran cantidad de false news que se propagaron durante las primeras semanas de la pandemia, la OMS tuvo que lanzar una serie de “consejos para la población acerca de los rumores sobre el nuevo coronavirus”. En los últimos días, en cambio, ya no circuló tanta información falsa sobre el cuidado y la prevención. La desinformación sí estuvo centrada, por ejemplo, en el porcentaje de personal médico infectado en el país. Una noticia falsa --que relevó el portal Confiar de la Agencia Télam-- decía que el 40 por ciento de los trabajadores del Hospital Italiano de Buenos Aires estaban infectados por covid-19. Autoridades de la institución comunicaron que los trabajadores infectados en dicha institución son 19 y que el hospital tiene un total de 10 mil empleados, por ende las personas que dieron positivo representan un 0,19 por ciento del total y no el 40.

Algo similiar ocurrió con noticias que indicaban que Argentina “tiene la tasa más alta de personal de salud infectado con covid a nivel mundial”. Esta información, que fue replicada por muchos portales y grandes medios de comunicación, fue desmentida por la OMS al señalar que hasta el momento no se publicó ningún registro a nivel mundial sobre profesionales de la salud contagiados en relación al resto de la población infectada y que, por lo tanto, es un error afirmar que nuestro país tiene el mayor porcentaje global de personal médico afectado.

Zuazo resaltó que “en estos momentos hay una gran cantidad de desinformación que es producto, entre otras cosas, de una fuerte demanda de las personas de recibir información permanentemente”. Para la especialista “es una cuestión de oferta y demanda”, ya que “las personas están demandando noticias que, en general, buscan confirmar algo que ya previamente creían, pero en este momento lo que se agrega es que estamos en una situación nueva para la que no siempre hay respuestas”. “Se suele creer que en la ciencia no hay debate y no es así. La covid es un virus que se conoce poco y se están tomando medidas que no responden a planes previos porque hay discusiones en tiempo real dentro de la ciencia sobre cómo abordarlo”, subrayó en la misma línea Mazzuchini.

Aruguete explicó que “tenemos tal nivel de angustia, de incertidumbre e intranquilidad con lo que está pasando que necesitamos completar esas sensaciones con certezas. Ese es un elemento central que explica la propagación de fake news”. Los tres especialistas coincidieron en que las fake y false news aparecen para suplir certezas que no tenemos por tratarse de algo novedoso.

Un caso paradigmático que tuvo lugar durante los primeros días de aislamiento fue el de un audio, que tuvo gran difusión, en el que una supuesta médica del hospital Malbrán daba recomendaciones e incitaba a que las personas salieran de forma masiva a comprar a los supermercados porque, según ella, “venía la peor semana de contagio”. Luego, el propio personal del hospital dijo que la mujer no era parte de su equipo. Con respecto a esa fake news, a Zuazo remarcó que en las redes sociales no actuamos racionalmente sino emocionalmente. "Cuando damos me gusta o incluso cuando compartimos una noticia y escribimos algo supuestamente racional estamos haciéndolo desde lo emotivo", dijo, y agregó que "las medidas como la que tomó WhatsApp --no se puede reenviar un mismo mensaje a más de una persona-- limitan la circulación de información que se ha multiplicado en estas semanas”.

En ese sentido, Mazzuchini marcó la diferencia entre los dispositivos en los que circulan las noticias falsas: “No es un fenómeno solo de redes sociales, también sucede en los medios tradicionales. Sin embargo, creo que WhatsApp es muy capilar y en ciertos casos puede ser muy proclive para la desinformación, porque se usa para comunicación con amigos o familia. Si el audio es enviado por alguien conocido, solemos creer en él”.

Otra cosa que influye en la credibilidad del mensaje, según Aruguete, es la autoridad de quien lo envía: “Si el emisor del mensaje tiene reputación, es un elemento fundamental para darle crédito. Poner información en boca, por ejemplo, de una supuesta médica es un elemento que hace al mensaje”. Zuazo resaltó que “esas réplicas de información se hacen por un acto puramente emocional y ni siquiera respetan el patrón político. Los audios o mensajes que son tan urgentes, estridentes y que nos dicen: 'nos vamos a morir todos', incluso superan lo partidario”.

Por último, Mazzuchini cuestionó el concepto de "infodemia" acuñado por la OMS. “La figura de la pandemia para entender la información es inadecuada porque nosotros no somos meros receptores de un virus en la relación que tenemos con la información”, señaló. El licenciado consideró que “tenemos capacidades críticas, y eso juega cuando recibimos un mensaje. El problema de la mala información no es equiparable con un virus porque no habrá nunca una vacuna contra la mentira". "Como metáfora es efectiva, pero no hay que caer en la trampa de creer que recibimos desinformación como si fuésemos tontos culturales". En ese sentido, agregó que "la manera de prevenir la desinformación es con buena información”.



Fuente: pagina12.com.ar

jueves, 23 de abril de 2020

Zoom sumó cientos de millones de usuarios nuevos
La plataforma de videollamadas para grandes grupos está no para de crecer pese a sus problemas de seguridad y privacidad.




Zoom ha acaparado los titulares recientemente por un creciente número de preocupaciones sobre la seguridad y la privacidad, pero eso no parece haber impedido que la gente se acerque en masa a la aplicación de videoconferencia.

La aplicación ha superado los 300 millones de participantes diarios en reuniones online. Esto supone un aumento del 50 por ciento respecto a los 200 millones que la empresa informó a principios de este mes de abril, y un enorme salto respecto a los 10 millones de diciembre de 2019.

Zoom dice que las cifras se refiere a los participantes en las reuniones diarias, lo que podría significar que si un usuario tiene cinco reuniones de Zoom en un día, se cuenta cinco veces. Sin embargo, también afirma en la misma entrada del blog que tiene "más de 300 millones de usuarios diarios" y que "más de 300 millones de personas en todo el mundo están usando Zoom durante este tiempo difícil".

De cualquier manera, más gente está usando la app de videollamadas a pesar de las preocupaciones de seguridad y privacidad que se han planteado recientemente. Zoom implementó un congelamiento de funciones por 90 días, incluso esta semana lanzó la versión Zoom 5.0 para abordar algunas de las preocupaciones. La misma incorpora contraseñas por defecto, encriptación mejorada y un nuevo icono de seguridad para controlar las reuniones.

El crecimiento de Zoom continúa sin cesar, ya que más gente se está volcando al servicio para mantenerse conectada durante la actual pandemia de coronavirus. Los legisladores británicos incluso rompieron esa semana con 700 años de tradición en las Cámaras del Parlamento al introducir los enlaces de vídeo potenciados por Zoom. 120 miembros del Parlamento pueden unirse a través de una llamada de Zoom, mientras que a otros 50 se les permitió estar físicamente presentes en la cámara.



Fuente:  elsol.com.ar

jueves, 16 de abril de 2020

Cómo Zoom ha ganado millones por el COVID-19
La aplicación Zoom se ha convertido en una de las más descargadas a nivel internacional haciendo subir su valor a más de 39.000 millones de dólares tras el distanciamiento social que vive el mundo por el COVID-19, según Nasdaq.


© REUTERS / Dado Ruvic

La comunicación a distancia se ha hecho muy popular durante los días de cuarentena que viven cientos de países alrededor del mundo a causa del coronavirus. Esto ha provocado que muchos negocios entren en quiebra, mientras que otros, como es el caso de la aplicación Zoom, están ganando millones.


© REUTERS / ALBERT GEA

El secreto del éxito de esta aplicación se debe a su particular característica que permite realizar reuniones virtuales de hasta 100 usuarios a la vez. Se trata de una cantidad notablemente mayor, en comparación a otras aplicaciones como Skype o Hangouts.

Su instalación y forma de uso es muy sencilla. Además, ahora cuenta con una versión gratuita, aunque esta tiene un límite de tiempo de hasta 40 minutos para las reuniones virtuales. Sin embargo, el usuario tiene la opción de elegir alguno de los planes de pago que ofrece la aplicación si tiene previsto superar el límite gratuito.

Zoom fue creada en abril de 2019 con el objetivo de ser empleada en el ámbito corporativo y actualmente cuenta con cuatro estrellas sobre cinco de calificación promedio tras lograr reunir virtualmente a familias enteras sin importar las distancias ni la cuarentena por COVID-19.



jueves, 9 de abril de 2020

Jack Dorsey promete donar 1.000 millones de dólares para combatir el Coronavirus
El fundador de Twitter y Square dijo que estaba poniendo casi un tercio de su fortuna total en el esfuerzo.
Por Mike Isaac


"Espero que esto inspire a otros a hacer algo similar", dijo Jack Dorsey, director ejecutivo de Square y Twitter, el martes.. (Toby Melville/Reuters)


Jack Dorsey, director ejecutivo de Twitter y Square, dijo el martes que planeaba donar 1.000 millones de dólares, o un poco menos de un tercio de su fortuna total, a programas de ayuda relacionados con el coronavirus, en uno de los esfuerzos más significativos de un multimillonario de la tecnología para luchar contra la pandemia.

Dorsey dijo que pondría el 28% de su riqueza, en forma de acciones de su compañía de pagos móviles Square, en una sociedad de responsabilidad limitada que había creado, llamada Start Small. Start Small haría donaciones a los beneficiarios, dijo, con los gastos que se registrarán en un documento de Google de acceso público.

"¿Por qué ahora? Las necesidades son cada vez más urgentes, y quiero ver el impacto en mi vida", dijo Dorsey en una serie de tweets anunciando sus planes. "Espero que esto inspire a otros a hacer algo similar".

Dorsey, de 43 años, se une a una creciente lista de celebridades, líderes mundiales y tecnólogos que están destinando parte de su riqueza a la lucha contra la propagación del coronavirus y sus efectos.

Oprah Winfrey ha donado más de 10 millones de dólares de su fortuna personal a los esfuerzos de socorro de COVID-19, mientras que otras personalidades de Hollywood, entre ellas Justin Timberlake, Dolly Parton y Rihanna, también han hecho contribuciones. La semana pasada, el director ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos, dijo que donaría 100 millones de dólares a los bancos de alimentos de EE.UU. a través de una organización sin fines de lucro, Feeding America. Y Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Facebook, también ha organizado campañas de ayuda a través de Facebook y su propia organización filantrópica, la Iniciativa Chan Zuckerberg.

Aún así, la contribución de Dorsey se destaca por la suma que está poniendo y por la cantidad de su patrimonio neto que representa.

Square rechazó una solicitud de entrevista con Dorsey. Twitter se negó a hacer comentarios.

Al crear una sociedad de responsabilidad limitada, Dorsey está siguiendo un modelo que Zuckerberg ha utilizado. En 2015, cuando Zuckerberg y su esposa, Priscilla Chan, crearon la Iniciativa Chan Zuckerberg, se organizó como una LLC, manteniendo gran parte de su riqueza para financiar causas de caridad.

En ese momento, los críticos dijeron que el vehículo era una maniobra de autoservicio que permitía a Zuckerberg participar en el lobby privado, la inversión con fines de lucro y las donaciones políticas. Zuckerberg retrocedió, diciendo que una compañía de responsabilidad limitada le dio a él y a su esposa más control sobre cómo sus recursos serían utilizados.

Dorsey, que ha sido criticado en el pasado por su falta de transparencia en torno a los esfuerzos filantrópicos, dijo que estaba creando una LLC para la flexibilidad y se comprometió a utilizar el documento de Google para poner al día al público sobre sus últimas subvenciones, transferencias de acciones y ventas.

Dijo que la primera donación de 100.000 dólares sería para el Fondo de Alimentos de Estados Unidos, un esfuerzo de alto perfil comprometido con la alimentación de los hambrientos. Se inició en una página de GoFundMe la semana pasada por Leonardo DiCaprio, Laurene Powell Jobs y Apple.

Después de que se resuelvan los asuntos más urgentes de la pandemia, Dorsey dijo que planea cambiar el objetivo de Start Small para apoyar iniciativas en torno al ingreso básico universal, bajo el cual los estadounidenses obtendrían un nivel básico de ingreso regular del gobierno federal, y los esfuerzos de salud y educación de las mujeres.

El ingreso básico universal ha sido un tema favorito para algunos progresistas de Silicon Valley, que se ha hecho más popular en los últimos meses por la ya finalizada candidatura presidencial de Andrew Yang, un demócrata que se postuló en parte por la idea.

"La vida es demasiado corta, así que hagamos todo lo que podamos hoy para ayudar a la gente ahora", escribió Dorsey, seguido de un emoji de un gesto con la mano de un signo de paz.



Fuente: clarin.com

lunes, 6 de abril de 2020

Confiar: Plataforma contra la infodemia 
La Secretaría de Medios y Comunicación Pública anunció el lanzamiento de la plataforma CONFIAR para informar a los argentinos sobre las comunicaciones oficiales generadas desde el gobierno y combatir la infodemia.




La Secretaría de Medios y Comunicación Pública anunció el lanzamiento de la plataforma CONFIAR para informar a los argentinos sobre las comunicaciones oficiales generadas desde el gobierno y combatir la infodemia. 

La Secretaría de Medios y Comunicación Pública anunció el lanzamiento de la plataforma CONFIAR para informar a los argentinos sobre las comunicaciones oficiales generadas desde el gobierno y combatir la infodemia. La plataforma fue desarrollada por la Agencia de Noticias Télam y tiene como objetivo controlar la "epidemia informativa" que difunde noticias poco confiables, maliciosas o falsas que aumentan el pánico, la angustia o promueven conductas incorrectas. Será un sitio dentro de la Agencia, dedicado a la verificación de la información recurriendo a fuentes oficiales, datos, hechos, voces autorizadas e investigaciones científicas. El usuario también tendrá la posibilidad de compartir noticias que considera sospechosas con el fin de que sean chequeadas.



Fuente:  pagina12.com.ar

viernes, 3 de abril de 2020

Zoom, acusada de comprometer la privacidad y seguridad de sus usuarios
Varios medios afirman que la aplicación, que se ha convertido en la plataforma estrella para videollamadas durante las cuarentenas por coronavirus, puede acceder a las salas de chat, permite que los troles también se cuelen en ellas y comparte direcciones de correo y nombres de usuario con terceros
por Charlotte Jee | traducido por Ana Milutinovic


Associated Press


La noticia: La plataforma de videoconferencias Zoom afirma que usa cifrado de extremo a extremo, pero aún puede acceder al audio y al vídeo de las reuniones que tienen lugar en su aplicación, según informa The Intercept. El mismo día, Vice reveló que Zoom estaba filtrando las direcciones de correo electrónico y fotos de miles de usuarios, y que permitía que extraños intentaran iniciar llamadas con desconocidos. Esto se debe a que los usuarios con el mismo nombre de dominio en su dirección de correo electrónico se agrupan como si trabajaran para la misma empresa. Zoom respondió a Vice que ya había incluido estos dominios en la lista negra. 

¿Algo más? Pues, sí. Zoom se enfrenta también a una demanda colectiva de usuarios que afirman que no le han dado su consentimiento para compartir algunos de sus datos con Facebook, algo que la empresa parece haber hecho. El lunes, la fiscal general de Nueva York (EE. UU.), Letitia James, escribió a la compañía preguntando qué medidas de seguridad de mayor nivel tenían previsto implementar para manejar el aumento del tráfico y, por lo tanto, para paliar la mayor atención de los hackers. También existe el problema ampliamente registrado conocido como Zoombombing, esto se da cuando un trol se cuela en una reunión abierta (es decir, sin contraseña) y se hace con el control de las funciones de uso compartido de pantalla. Esto llevó al FBI a emitir un aviso para advertir a los usuarios de que protejan con contraseña las reuniones en Zoom. Nos pusimos en contacto con Zoom para pedir comentarios, pero antes de la publicación de este artículo todavía no nos habían respondido. 

Por qué es importante: Zoom se ha convertido rápidamente en la plataforma de videoconferencias más usada ya que las personas se quedan en casa durante la pandemia del coronavirus. Se utiliza para todo, desde videollamadas de trabajo hasta sesiones de entrenamiento y reuniones de amigos. Incluso se ha usado para llevar a cabo asuntos oficiales de gobierno, y en Reino Unido, el primer ministro, Boris Johnson, reveló sin darse cuenta la identificación de la reunión del gabinete que organizó hace un par de días.



lunes, 30 de marzo de 2020

Meme, el fenómeno viral que puede salvarte de enloquecer por un virus
Pieza de comunicación que define el formato en que la información viaja en tiempos digitales, es además un medio para abordar la realidad desde la ironía o la sátira que refuerza la idea de pertenencia a través de un lenguaje común.
Por Juan Pablo Cinelli




Noveno día de cuarentena. La persona se despierta, abre las ventanas para ventilar la casa y vuelve a revisar heladera, alacenas y botiquín para asegurarse de tener lo necesario para no salir a la calle en los próximos días. Tiene todo, incluyendo 16 rollos de papel higiénico. Ahora puede sentarse a desayunar. Mientras prepara café prende el teléfono para leer las noticias, pero durante la noche los grupos de Whats App se volvieron a llenar de mensajes y la capacidad de memoria de su dispositivo está cerca de agotarse. Un poco molesta, lo primero que la persona ve es un meme. Son dos imágenes sacadas de la serie de zombis The Walking Dead. En la primera, en la parte superior de la pantalla, se encuentra la cara de una adolescente atribulada junto al texto “Papá, estás exagerando con lo del coronavirus”. En la otra, que está debajo, la cara en primer plano de un zombi tirado en el suelo, que con gesto sufriente le responde: “¡Hija de puta, llamá al médico!”. La persona se ríe y olvida por cinco segundos el virus que dejó al mundo patas arriba.

La presencia de los memes atraviesa la vida cotidiana como una fuerza continua, tan persistente como incontenible. No hay forma de evitarlos, porque incluso quienes eligen prescindir de los smartphones o las aplicaciones de mensajería (unos pocos rebeldes que se resisten a la hiperconectividad) se los cruzan en las redes, los reciben por correo o se los muestran sus propios amigos y compañeros de trabajo. Se trata de la manifestación más clara de la viralidad, ese fenómeno que hace que un determinado mensaje sea recibido por millones de personas de forma casi simultánea, a través de canales informales como las redes sociales o los grupos de Whats App.


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En medio de la crisis global provocada por algo tan minúsculo como un virus, inimaginable hace apenas 45 días atrás, estos objetos cotidianos no menos diminutos parecen jugar un papel vital. Cuando el mundo entero comienza a evaluar si los efectos que un encierro prolongado pueden causar en la psicología de una persona son más riesgosos que exponer a la sociedad al Covid-19, tal vez sea hora de valorar de forma más justa el papel de los memes. Quizá no nos salven de la enfermedad, pero pueden ayudar a que el aislamiento no nos vuelva locos como a Jack Nicholson en El resplandor.

Tiempo de definiciones

La definición más sencilla de meme los describe como una unidad mínima de información cultural difundida por imitación. El concepto, que incluye y excede al simple meme viral, surge de la teoría memética desarrollada a partir de la aparición del libro El gen egoísta, publicado en 1976 por el biólogo británico Richard Dawkins. Pero hay modos más específicos para definir a la versión más popular del formato.

Se trata de pequeñas piezas de comunicación que dialogan con la realidad a través del humor, por lo general de manera crítica, satírica o irónica. En su versión más extendida se vale de imágenes de personajes públicos, de películas y series muy populares o de cualquier otro elemento que forme parte de la cultura pop (objetos, logotipos, otras imágenes virales), a los que saca de su contexto original para imprimirles un nuevo sentido.


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Como ocurre con muchas rimas antiguas, el meme es de origen popular, por lo general anónimo, y su efectividad se apoya en un código cultural común que remite a representaciones simbólicas reconocibles casi en cualquier parte del mundo. En el ejemplo del primer párrafo, ese cruce simbólico está dado por el diálogo que se establece entre la realidad (la pandemia provocada por la aparición del Covid-19) y la ficción, encarnada en la figura del zombi y su vinculación con relatos apocalípticos, en los que la humanidad es diezmada por un virus desconocido que revive a las mismas personas que mata. El humor surge del punto en el que el ingenio popular consiguió hacer que ambos relatos se crucen de manera evidente para cualquiera que vea la pieza y que entienda cuál es el código cultural implícito.

Gatos, eterna fuente del meme

Quizá todo empezó con un gato. No, no es una alusión a un expresidente, sino a los felinos domésticos que fueron convertidos en uno de los primeros fenómenos virales de internet. En una posible arqueología digital, tal vez aquellas fotos de gatitos con un gesto que remite a determinadas expresiones asimilables a lo humano sean el origen del meme tal como lo conocemos.

A este tipo de imágenes se las agrupa bajo el nombre genérico de Lolcat, neologismo que reúne el nombre del animal en inglés con el acrónimo LOL (también del inglés, Laughing Out Loud, que significa "riendo a carcajadas"), y comenzaron a hacerse populares durante la masificación de los chatrooms y las aplicaciones de mensajería, durante los últimos años del siglo pasado. Aunque el concepto está lejos de ser una novedad.


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Ya en la década de 1870 un fotógrafo inglés realizó una serie de fotos con gatos remedando actividades de la vida diaria, como tomar el té o andar en bicicleta. A las imágenes le agregaba alguna frase que completara la intensión humorística de la puesta en escena, para asegurarse de producir el efecto deseado de gracia y ternura. El fotógrafo se llamaba Harry Pointer y su nombre es todo un meme, debido a su parecido con el del mago adolescente creado por la escritora escocesa J.K.Rowling. Después de todo, los mecanismos de la copia y la similitud ya están, como se ha visto, en el origen del concepto. El caso es que, 150 años después, la máquina de hacer memes con gatitos sigue funcionando a la perfección.

Una cuestión de diseño

El meme tiene distintos formatos. Puede ser un fragmento de video como los viejos bloopers que a comienzos de los ’90 se popularizaron a través de Videomatch, el programa que convirtió a Marcelo Tinelli en un meme potencial. Puede ser un cuadro compuesto por un fondo liso y un texto breve encima, escrito en tipografía gigante. Crónica TV utiliza esta fórmula en sus famosas placas desde antes de que internet se convirtiera en parte de la vida cotidiana. Un audio también puede convertirse en meme, como aquel whats App de la infame “Cheta de Nordelta”. Pero el formato más popular es el que combina una imagen con un texto que fuerza su relectura fuera de contexto. A esta composición se la conoce como Imagen Macro.

El concepto de Imagen Macro resume de manera perfecta la tendencia vigente en materia de diseño comunicacional. En la actualidad la mayoría de los diarios y revistas tienden a darle cada vez más espacio a las imágenes, reduciendo la incidencia de la palabra a una expresión mínima o, con suerte, esencial. “Mucha imagen, poco texto” es la consigna que en materia de comunicación pretende llegar a la efectividad por medio del efectismo. La posibilidad de convertir una publicación en una colección de Imágenes Macro tal vez sea el sueño húmedo de muchos diseñadores. Ese es un dato interesante para entender la relevancia que el meme tiene hoy en el flujo informativo y cultural. Lejos de ser una expresión inocua, el meme es lenguaje y, como tal, un medio que permite vincularse con el mundo y a la vez entender de qué manera minimalista funciona la construcción del discurso de masas a comienzos del siglo XXI. Como ya ha escrito alguien: “entender un meme es entender el tiempo en que vivimos”.

Virus que mata, virus que salva

El meme es una herramienta de comunicación que genera sentido reinterpretando la realidad. El escenario de la pandemia obliga entre otras cosas, a repensar y revalorar conceptos como libertad o solidaridad. Que hoy haya quien sienta que el aislamiento social obligatorio atenta contra las libertades individuales puede sonar exagerado, pero aún así representa una expresión válida de temor. Y no hay nada mejor que el humor para combatir el miedo.


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Mientras más se piensa en los efectos que un encierro prolongado puede producir en el ánimo o en el estado de paranoia que genera la sobreexposición informativa, mayor es el valor que adquiere la circulación memética. Por un lado, porque promueve la interacción con el exterior, que opera como una válvula de escape virtual a la incomunicación del aislamiento. Por otro, fortalece los vínculos: quienes se ríen del mismo meme se aseguran de seguir hablando el mismo idioma y eso los une. Pero sobre todo, el meme permite que la realidad no se vuelva abrumadora. Si logramos reírnos de aquello que puede matarnos, entonces estamos salvados: seguimos siendo humanos. Parece un meme, pero que un fenómeno viral sea una de las mejores armas para combatir el terror que produce un virus representa una hermosa paradoja.

Un acercamiento científico al chiste viral

La Real Academia Española define al meme como una idea, comportamiento, moda o uso que se extiende de persona a persona dentro de una cultura. Y ubica su origen en la teoría que el biólogo británico Richard Dawkins esbozó en 1976 en El gen egoísta. Aunque la RAE también tiene una definición específica para los memes de internet –a los que identifica con cualquier imagen o texto, a menudo de contenido humorístico, que se comparte viralmente en las redes sociales durante un período breve—, el concepto central que los explica tiene que ver con las ideas que Dawkins desarrolló en aquel libro.


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En sus páginas se identifican dos formas en las que las personas procesan la información. Una, a través del sistema genético, encargado de transmitir la información hereditaria. La otra, por medio del sistema nervioso, que a partir de los cinco sentidos permite incorporar la información cultural que se recibe por medio de procesos vinculados a la enseñanza, como la mimesis, y su persistencia a través de la memoria. Del ensamble de estas palabras (memoria y mimesis) surgen la hipótesis memética y la acuñación del término "meme". Según Dawkins, es una "unidad de cultura", entendiendo por esto “una idea, creencia o patrón de comportamiento que se aloja en la mente de uno o más individuos, y que puede reproducirse a sí mismo, saltando de mente a mente”. Es decir que mientras que los rasgos genéticos se transmiten por replicación de los genes, los rasgos culturales se transmiten por replicación de estas unidades de información cultural.

Susan Blackmore profundizó en esta idea. En su libro de 1999, La máquina de los memes, se acercó un poco más a lo que actualmente se entiende cuando se habla de ellos. Ahí dice que un meme es “cualquier cosa que se copia con variaciones de una persona a otra a través de la enseñanza o la imitación, ya sean hábitos, habilidades, canciones, historias o cualquier otro tipo de información”. Todavía lejos de esas bromas que se comparten por Twitter o por Whats App, desde el punto de vista de Blackmore hasta se podría considerar dentro de esta categoría a los cuentos de hadas tradicionales, que los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm rastrearon y recopilaron a través de distintas culturas europeas a comienzos del siglo XIX. El meme tal como se lo entiende en el contexto digital y popular surge de reducir ese concepto hasta el absurdo.



Fuente: tiempoar.com.ar